Nitrato de amonio

Ciudad de México /

Impresionado aún por la tragedia de Beirut, Líbano, al escuchar en los noticieros internacionales que el estallido involucraba toneladas de un producto químico almacenado descuidadamente en el puerto afectado, no pude evitar recordar tres palabras que, por años, se han relacionado con atentados terroristas: nitrato de amonio.

Lejos estoy de ser un experto en química, pero tengo buena memoria e interés periodístico. Y por eso recordé que el nitrato de amonio ha estado involucrado en actos criminales desde hace muchos años.

El nitrato de amonio es una sustancia química que se usa habitualmente en trabajos agrícolas como fertilizante. Es posible comprarlo si se cumplen normas establecidas, y en México basta con buscar en Google para encontrar ofertas de dicho producto. Y si se manipula el famoso nitrato y se le combina con otros materiales, se crea una bomba que puede causar daños terribles.

Mi primer recuerdo del nitrato de amonio utilizado para fines terroristas es de 1993, cuando un grupo radical islamista colocó una camioneta llena de productos químicos y combustible en el estacionamiento subterráneo del World Trade Center, de Nueva York. El estallido hizo un enorme boquete en el subterráneo, y provocó la muerte de seis inocentes.

Pero no sólo los radicales islámicos usan dicho producto. En 1995 una bomba similar, con nitrato de amonio, fue armada por supremacistas blancos de Estados Unidos, y con ella volaron un edificio federal en Oklahoma, en aquella nación. El saldo fue de 168 muertes.

Otros atentados se han realizado en el mundo con nitrato de amonio. El más reciente a manos de un desequilibrado en Oslo, Noruega, quien en 2011 colocó una bomba en esa ciudad, y cuando todos atendían el estallido, fue a una isla y atacó a jóvenes de un campamento de verano. La bomba mató a seis personas, mientras que el asesino tiroteó mortalmente a 85 mujeres y hombres.

Lo de ayer en Beirut parece no ser producto de un atentado terrorista, pero la presencia del producto químico resultó fatal. Más de 2 mil 700 toneladas de nitrato de amonio descuidadas en un almacén terminaron convertidas en una bomba que destruyó gran parte de una ciudad. Y las consecuencias ya las vimos. 


Twitter: @baezamanuel

  • Manuel Baeza
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS