Y el amago del Partido Verde y el PT sólo duró la víspera, ya que tras analizar que si fueran solos en la elección intermedia del 2027 perderían la mayoría de sus curules en la Cámara de Diputados, prefirieron recular y le juraron amor eterno a Morena.
Son ‘guarines’ pero se fijan, reza el dicho del paisano refinado, cuándo comprendieron que los berrinches y caprichos tomados con la víscera acaban con los grandes privilegios que solo otorga la política mexicana.
No tuvieron que enfrentarse en largas negociaciones para que las dirigencias de ambos partidos entraran en razón y les pararan el alto a los que quisieron revelarse para aprobar, por un lado, la ley electoral en San Luis Potosí, y con ello nominar a una candidata que podría ser la próxima gobernadora de aquella entidad, por acomodarle las legislaciones acordes a sus grandes pretensiones.
Los verdes fueron más allá y con un puñetazo en el escritorio de parte del Niño Verde, Jorge Emilio González –niño que hoy tiene ya 52 años de edad- les advirtió que no romperían la alianza con los morenos sólo por caprichos de principiantes, y menos desaparecerían de la Cámara de Diputados.
Por supuesto que hicieron cuentas con sus ábacos y dedos y al no ver cuando menos el mismo número de curules en la diputación federal -107 entre ambos- para el año próximo, echaron marcha atrás y con regaños estridentes que se escucharon en las oficinas de esas instancias, retomaron el rumbo que en apariencia tomarían por la libre.
Cabe recordar que hace un par de semanas quien empezó la revuelta para que en apariencia hubiera una rebelión al interior del PT y el Verde fue el diputado federal Reginaldo Sandoval, quien esgrimió que si ellos aliados con Morena tenían los tres Poderes de la Unión, para qué entonces se convocaba a una reforma electoral con el resto de los partidos políticos.
Es decir, si el PT y el Verde aliados a los morenos tenían la mayoría absoluta, qué caso tenía convocar a la oposición a disfrutar del privilegio de decantar la ley en disputa con los sólidos argumentos del petista.
Así, todos sumisos, como si no hubiera pasado nada, petistas y verdeecologistas convocaron a una conferencia de prensa con Alberto Anaya por el PT y los convenencieros del Verde, para anunciar que habían vuelto a la senda de la razón y no del amago fácil.
Como decían los cuentos infantiles contados por los abuelos que de manera invariable concluían con el clásico “y fueron muy felices”, así es hoy la política que esgrimen los regímenes absolutistas y totalitarios que ha impuesto Morena en la mayoría de los estados de la República, a pesar de todos los pesares de la oposición entre PRI y PAN.
No hay que ser médium en estos momentos para saber lo que viene para julio del año próximo, cuando morena persista en mantener la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados con el fin de reelegirse y llegar así hasta el 2030.
Sólo faltan 16 meses para observar los resultados. Así como van de sobrados priistas y panistas, todo quedará igual porque no quisieron o no aprendieron la lección.
Notas de Trascendencia
Con un enérgico llamado al respeto irrestricto a periodistas y comunicadores, la organización Artículo 19 exigió al gobierno de Campeche, encabezado por Layda Sansores, frenar los arbitrarios embates hacia la prensa y atenerse a estándares de protección a la libertad de expresión y acceso a la información.
Sin titubeos ni consideraciones, la organización hizo un llamado a la mandataria estatal a reconocer que la crítica es parte de cualquier sociedad democrática. Artículo 19 condena el ambiente hostil y de arbitrariedades que el gobierno de Layda Sansores mantiene contra la prensa a base de estigmatizaciones y acoso judicial.
La ONG recordó que desde el año pasado emitió posicionamientos de rechazo a espacios de denostación pagados con recursos públicos, como el programa “Martes del Jaguar”.
De igual forma, la institución reprobó que el 27 de enero, en una entrevista pública, Layda Sansores afirmó que Enrique Cruz Carranza, un periodista que colabora en el diario Tribuna, “no debería vivir aquí”, en respuesta a publicaciones críticas hacia su administración.
La violencia incluye también múltiples procesos de acoso judicial contra periodistas, como es el caso de Jorge Luis González, quien ha sido víctima de al menos cuatro procesos judiciales en los últimos años.
En ese sentido, reiteró su exigencia a la gobernadora para respetar la libertad de prensa y de acceso a la información, bajo lineamientos democráticos imprescindibles en cualquier entidad federativa.