En una interesante conversación con mi amigo José Luis Velasco Lino, ex Diputado federal por el Partido Verde Ecologista, ex candidato a la Presidencia Municipal de Toluca, líder empresarial y académico en la UAEMéx, sobre el momento político que vive ese partido en el Estado de México frente a la discusión de la Reforma Electoral, con conocimiento de la forma de operar de ese partido, revela el contraste entre la estrategia del Verde y la del Partido del Trabajo, aliados de Morena que se han opuesto a la reforma como pretende este gobierno que sea aprobada.
El fondo de la reforma, como está presentada, sus alcances son para que Morena se constituya en el partido político mayoritario. De esta conversación surgió la interrogante ¿El ciudadano común que ejerce su voto estará consciente del verdadero propósito que subyace en la reforma, que está sometida al escrutinio de los diputados para su análisis, corrección y aprobación?
Aquí algunas reflexiones que surgieron de la conversación con un actor político que conoce las entrañas del partido Verde, del cual opina que no ha logrado posicionarse en el Estado de México, y en el debate de la reforma electoral ha evidenciado falta de habilidad política y estrategia, a fin de aprovechar un momento en el que los partidos aliados podrían incidir en la discusión pública.
Comenta que por la impericia de sus dirigentes no se ha logrado articular una argumentación sólida de los pros y contras de la reforma; en contraste, el coordinador de los diputados federales del Partido del Trabajo ha expuesto con datos duros y argumentación política una postura crítica frente al proyecto de reforma electoral tal como está planteada.
Desde esta óptica el debate no es menor, ya que se trata de decidir si el país debe preservar los equilibrios que han dado estabilidad al sistema electoral, o si, por el contrario, se abrirá la puerta a cambios que debilitarían la pluralidad democrática.
Por ello es loable la defensa que hace el Partido del Trabajo, oponiéndose a la sobrerrepresentación que pretende Morena tener en el Congreso sin necesidad de aliados, y así estar en posibilidad de modificar la Constitución que exige una mayoría calificada.
El resultado visible en el contexto electoral se perfila para que Morena logre tener la mayoría calificada, sin necesidad del apoyo de sus aliados.
Con la reforma original, lo que se pretende es:
1. Eliminar los contrapesos en el Congreso, en el órgano electoral y en los partidos políticos.
2. Anular las expresiones de pluralidad al reducir en el Congreso la representación de quienes opinan distinto a Morena.
3. Eliminar la transparencia, certeza y confiabilidad en el sistema electoral, elemento fundamental que garantiza la legalidad, legitimidad y estabilidad social y política.
Estamos por ver si con los acuerdos que se den en las comisiones, y posteriormente en el pleno de la Cámara, se llegue a la aprobación de la reforma; sin embargo por la ruta que ha seguido, el pronóstico es que no pase como la plantearon desde un inicio Pablo Gómez y Arturo Zaldívar, con la línea que reciben desde un lugar recóndito del sureste de México.
No sería de extrañar que el Plan B al que se ha referido la Presidenta Sheinbaum sea que la multicitada reforma se apruebe a través de leyes secundarias, donde requiere 50% mas 1 de los diputados.