Estados Unidos, una lección que no debemos ignorar

  • Punto de Encuentro
  • Marco Antonio Rodríguez Blásquez

Estado de México /
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La reciente derrota de los republicanos en las elecciones intermedias de Estados Unidos, con la pérdida del control de ambas cámaras del Congreso, deja una lección que trasciende las fronteras y que Morena no debería ignorar: ninguna mayoría política no es una garantía permanente cuando el desgaste político, los escándalos y la inconformidad ciudadana comienzan a pasar factura con el riesgo de tener consecuencias electorales.

La comparación con México debe hacerse con sus debidas proporciones. Donald Trump enfrenta un desgaste personal que no corresponde al escenario mexicano, en donde Claudia Sheinbaum, por el contrario, conserva buenas calificaciones de hasta 69% de aprobación.

Sin embargo, esa aceptación no necesariamente se extiende de manera automática a Morena; una cosa es la popularidad presidencial y otra la de un partido que acumula cuestionamientos por corrupción y conflictos internos, siendo los más recientes el escándalo en el INE y las publicaciones del periodista Héctor de Mauleón sobre una supuesta reunión de Ariadna Montiel, presidenta de Morena, con un personaje del crimen organizado, acusación que por la gravedad que implica corresponde esclarecerla y no convertirla en una disputa de declaraciones.

En este contexto, frente a una oposición partidista debilitada, organizaciones de la sociedad civil han llamado a los jóvenes a participar en las urnas. Una mayor movilización ciudadana podría modificar el equilibrio electoral de 2027 y colocar a Morena ante el riesgo de perder su mayoría en la Cámara de Diputados.

Pero hay otro factor que el partido gobernante parece subestimar: el apoyo que le dan los partidos aliados, el Verde y el Partido del Trabajo, cuya fuerza legislativa y territorial ha sido determinante en la construcción de la mayoría oficialista. Sin embargo, la soberbia y la imposición pueden convertir a los aliados en factores de distanciamiento, justo cuando Morena necesita mayor cohesión y unidad.

Un ejemplo sobre el valor de los aliados, específicamente del Partido del Trabajo, es lo realizado en el Estado de México, en donde en unos cuantos meses ha logrado la afiliación de 215 mil hombres y mujeres con el trabajo territorial que realiza la doctora Angélica Rivadeneira, Coordinadora Estatal de Afiliación, lo que viene a refrendar que los partidos aliados no solamente aportan respaldo político, sino también estructura, presencia territorial, capacidad de organización y movilización social. Son activos que no deben subestimarse ni darse por sentado.

A la presidenta Sheinbaum, además del reto de preservar la confianza ciudadana, le urge una rectificación en su movimiento; no imposiciones, mayor transparencia y respeto a quienes han contribuido a construir la coalición, porque la lección de EU es clara: el poder puede dar una amplia mayoría, pero no garantiza conservarla.


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