¡Ahora es cuándo, Chihuahua!

  • Columna de Marco Sifuentes
  • Marco Sifuentes

Jalisco /

Ése fue el eslogan que le mandé al secretario general del PAN en Chihuahua, quien, al día siguiente de la elección en Colima, me buscó a través de un amigo en común para preguntarme si me interesaba hacerme cargo de la campaña a la gubernatura en su estado.

Había varios precandidatos que llevaban tiempo haciendo su luchita en el ámbito local, mientras que Javier Corral, sin despeinarse, negociaba su designación desde la Ciudad de México.

Pasaron los días y no supe de ellos hasta que, de marea intempestiva, me hablaron para darme dos noticias, una buena y una mala.

La buena era que ya tenían candidato, la mala, que se trataba de Javier Corral, quien ya había perdido la gubernatura doce años antes y por un amplio margen.

Ya conocía a Corral. En tres ocasiones nos encontramos, una en el Senado, cuando su entonces presidente, Diego Fernández de Cevallos, me propuso como coordinador de comunicación social de esa cámara y le pidió a Corral entrevistarme para tal efecto, cosa que sucedió y terminó en el clásico “nosotros le hablamos”; luego, coincidimos de manera fortuita en el aeropuerto Charles De Gaulle en París, en un vuelo a México.

Corral venía de participar, según me dijo, en una cumbre parlamentaria en Biaritz, mientras que yo había estado estudiando un tiempo en Lyon. Sigo esperando su llamada, le dije, y me respondió algo así como: “llegando a México lo busco”, cosa que tampoco sucedió. La tercera vez, ocurrió 12 años después, cuando un grupo de senadores me volvió a proponer para el mismo cargo en el Senado y me pidieron cabildear con algunos de sus compañeros, entre los que estaba Corral, así que entré al salón de plenos y lo saludé en su curul, “Estoy ocupado”, me dijo sin más y ahí lo dejé con su “ocupadez” en paz. Por eso sabía lo que implicaba aceptar la campaña de un tipo complicado y pagado de sí, aunque a veces inteligente y honesto.

Finalmente, decidí presentarles uno de los mejores spots que haya creado en toda mi carrera como publicista, vocero gubernamental y consultor en cientos de campañas. Una pieza que tuvo una tremenda aceptación entre los chihuahuenses y que luego fue reconocida y premiada internacionalmente, junto con muchas más, el eslogan y la campaña toda, con la que recuperamos Chihuahua para el PAN después de tres largos sexenios.

En qué momento nos acostumbramos al miedo, a escuchar la mentira como si fuera verdad, a ser despojados de todo sin oponernos a nada, al cinismo y el descaro, a que se burlen de un pueblo entero mientras ellos lo celebran brindando; en qué momento dejamos que nuestra tierra se perdiera entre la violencia, la corrupción y el abandono; en qué momento pusimos la otra mejilla; en qué momento diremos ¡Ya basta!, Chihuahua, levántate, defiéndete, sacúdete aquello que te hace daño, te lastima, te ofende; en qué momento saldremos unidos, con valor, con decisión, con alegría, a decirles ¡No más. Nunca más. Ya estuvo bueno! ¡Ahora es cuando! Corral, gobernador.

Y así fue como le ganamos el saque al independiente y nos pusimos al frente de la narrativa y de la contienda, poniendo contra las cuerdas a Duarte y su “Candiduarte”. 


marcosifuentes@mkf,com 

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