Cuando se inicia un nuevo gobierno, los habitantes albergan razonable esperanza de que todo irá mejor… aunque sea un poco, especialmente en materia de transparencia, rendición de cuentas y en acciones concretas de anticorrupción.
El lector común, se entera mes a mes de acciones denigrantes de personas sin escrúpulos y proclive al dinero fácil.
El investigador en temas ambientales y destacado ecologista mexicano, Iván Restrepo, ha localizado y documentado varios casos de flagrante violación a la ética y a la falta de supervisión, con grave afectación a las personas.
1.- La empresa Anaversa elaboraba y almacenaba dentro de la zona urbana de Córdova, productos agroquímicos. Las denuncias de los habitantes fueron desoídas ante riesgos y por los olores e impacto nocivo de esa empresa; el 3 de mayo de 1991, se incendió, intoxicando a cientos de habitantes y contaminando las aguas causantes de cáncer a largo plazo. Allí tampoco pasó nada.
2.-Los manglares conservan el hábitat y protegen de la erosión, pero el Fondo Nacional de Fomento al Turismo vendió en Cancún a particulares el malecón Tejamar para construir edificios y centros comerciales. Un movimiento social detuvo el proyecto a principios de este 2016, pero ya se habían destruido 59 hectáreas de manglar. Ninguna persona causante de esto, ha sido molestada.
3.- Campesinos que defendían los bosques de Zempoala, fueron asesinados el 15 de mayo de 2007. Los culpables se esfumaron, los que ya habían destruido la riqueza natural.
4.- En marzo de 2012 mataron en Guerrero a dos activistas ambientales, indígenas mixtecos; también defendían los bosques de los talamontes; éstos y otros desmanes contra la población, no han sido atendidas, cuando ya se había prometido la acción de la justica.
5.- Más violencia contra los protectores del bosque como hábitat, se originó en Ajuchitlán del Progreso, Guerrero. En este caso, murieron por ello Leonel Castro y su sobrino, a manos de personas violentas protegida por las autoridades.
6.- Hace cuatro años funcionarios y empresarios mineros prometieron proteger Wirikuta, lugar sagrado de los huicholes; el gobierno federal declaró reserva minera nacional 45 mil hectáreas pero allí hay 201 concesiones para realizar trabajos de explotación minera en un área de 300 mil hectáreas: extraen 100 unidades en oro y de ellas pagan 10 al fisco, y una a labor social, que equivalen a espejitos.
En síntesis, la corrupción y la impunidad son evidentes.