El turismo, tal como lo conocemos, cambia constantemente. No se tratará solo de tendencias, lugares o temporadas por descubrir; hablamos de una transformación en la manera en la que exploramos el mundo y nuevas expectativas que definirán el rumbo de este sector.
Para entender la magnitud y oportunidad del desarrollo que tendrá este sector, acerco cifras contundentes. De acuerdo al estudio “Viajeros y destinos NextGen: Nuestra visión sobre la transformación de la industria del turismo”, elaborado Deloitte, se proyecta que para 2040, los viajes internacionales crecerán un 60 por ciento, alcanzando un total de cerca de 2 mil 400 millones de viajes.
Por otro lado, hacia 2050, según el reporte “The Power of Travel: Our Perspective on the Next Golden Era of Travel”, de Alvarez & Marsal, los viajes internacionales podrían llegar a 3 mil 500 millones de salidas, con un gasto global cercano a los 6 billones de dólares.
Estos datos no solo reflejan una evidente oportunidad económica para las marcas, sino también un desafío, centrado en atender a un mercado cada vez más diverso, informado y exigente, donde las expectativas serán distintas según las generaciones, las necesidades serán cada vez más específicas y los públicos demandarán experiencias cada vez más personalizadas.
Por ejemplo, el informe de Alvarez & Marsal identifica tres perfiles clave para 2050. Por un lado, la Silver Economy, que engloba a adultos mayores de 65 años con alto poder adquisitivo y que buscarán estadías más largas y experiencias de mayor valor. Por otro, la Generación Z, que alcanzará su mayor capacidad de gasto hacia ese año y priorizará experiencias digitales y personalizadas. Y finalmente, una creciente clase media global, estimando que casi el 70 por ciento de la población mundial serán viajeros potenciales.
Frente a un panorama tan amplio de públicos objetivos, la Inteligencia Artificial se convertirá en un aliado clave para las empresas del sector, no sólo para optimizar procesos internos, sino para ayudar a comprender a un viajero cada vez más exigente. La capacidad de esta tecnología para analizar grandes volúmenes de datos permitirá anticipar tendencias, ajustar precios, personalizar itinerarios y ofrecer recomendaciones más precisas de acuerdo a los intereses de cada usuario. Incluso facilitará la planeación del viaje y la gestión de reservas, ayudando a los viajeros a encontrar mejores opciones.
Ante esta oportunidad, México ocuparía un papel privilegiado para capitalizar el ‘momentum’ presentado por las consultoras antes mencionadas. De acuerdo con el estudio de Deloitte, se proyecta que el país se posicionará en el 5to puesto del ranking mundial de destinos. Por su parte, el análisis de Álvarez & Marsal estima que para 2050 México se mantendrá entre los destinos turísticos más visitados, alcanzando también los 90 millones de visitantes internacionales, frente a los 45 millones registrados en 2025.
Considerando esta proyección será fundamental que las empresas del sector comiencen a prepararse, adoptando y probando tecnologías, sacando valor de los datos de sus clientes, implementando capacidades de medición y colaborando con aliados que les permitan desbloquear su potencial de innovación,
El éxito ya no se medirá solo por la cantidad de visitantes en cada país, sino por la forma en la que las marcas puedan conectar con ellos, y la inteligencia artificial será clave para personalizar experiencias, anticipar necesidades y transformar la forma en que cada viajero descubre sus destinos. Así que la verdadera pregunta, ya no es si el turismo cambiará, sino: ¿si tu empresa está lista para ser protagonista de esta nueva era?