Hace algunos días leí en este mismo diario un análisis de René Lankenau en el que estimó una oferta de 800 modelos de coches nuevos en México. Esta saturación de opciones responde al dinamismo del mercado automotriz en el país, que no necesariamente refleja una tendencia vista en otros territorios. De ahí la apuesta de las marcas de coches por ampliar su inventario aquí.
En los dos primeros meses de este año se comercializaron más de 250 mil vehículos ligeros nuevos, lo que representó un crecimiento de 4.4 por ciento para el bimestre respecto a 2025, convirtiéndose en el nivel más alto en más de dos décadas, según cifras de la Asociación Mexicana de Distribuidores de Automotores (AMDA).
Este contexto impulsado también por el arribo de automotrices de origen chino –que para 2026 firmas de análisis como JD Power han estimado tengan una participación de 16 por ciento, respecto al 2.6 por ciento en 2021– ha potenciado que los otros fabricantes de autos busquen ampliar su oferta en el mercado mexicano. Se sabe que más de una decena de coches serán lanzados en las próximas semanas.
Por contrastante que sea, esta realidad no está impulsando que las personas se pregunten “¿qué coche comprar?”. Al contrario, sus consultas están siendo más intencionadas con el objetivo de que su inversión destinada a adquirir un coche nuevo se adapte a sus necesidades y rutinas, lo que también ha impulsado que al menos utilicen 12 fuentes para su proceso de investigación, mencionan algunas consultoras.
Este comportamiento se ve reflejado en la evolución de las búsquedas en línea, que pasaron de ser consultas básicas basadas en palabras clave para convertirse en una experiencia conversacional. Por ejemplo, los usuarios del Modo IA (AI Mode), experiencia de búsqueda potenciada por IA que permite obtener respuestas instantáneas, en un formato de conversación, y seguir explorando cualquier tema con enlaces, hacen preguntas 2-3 veces más largas que las búsquedas tradicionales.
En otras palabras, las personas pasaron de buscar en línea ‘coches eléctricos en México’ a querer encontrar “el coche eléctrico que se recomienda para la Ciudad de México basado en su autonomía e infraestructura de carga”, por mencionar un ejemplo hipotético que retrata la complejidad en el proceso de compra y la relevancia de desarrollar una estrategia robusta de búsqueda.
Como mencionó René, con cerca de 800 modelos de autos nuevos en México, los compradores tienen más opciones que nunca. Sin embargo, para las marcas, destacar en este mar de alternativas es un gran desafío. Aquí es donde la inteligencia artificial marca la diferencia: es la herramienta clave para conectar exactamente lo que el cliente busca en internet con el auto ideal que la marca ofrece.
Marcas automotrices en México ya están poniendo en el centro de sus estrategias a la IA, lo que les permite que la tecnología reconozca la intención de las personas y optimice sus anuncios digitales, al tiempo que les permite que con una sola campaña sus anuncios se adapten a distintos formatos y canales digitales, generando miles de acciones de valor en su sitio web, directamente por los usuarios que vieron sus anuncios.
En un mercado con 800 opciones, comprender el propósito de los consumidores será la clave para ofrecer un auto que se alinee a esas necesidades hiper específicas de las personas. Como lo demuestra el caso anterior, la competencia ya no se gana solo en la agencia, se gana en la intención de búsqueda.