De platillos y recetarios en Torreón, Coahuila

Laguna /
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El mundo de los libros sobre recetas es fascinante; nos da cuenta de una historia social, cultural y económica en un tiempo en el que se escribieron.

La ciudad de Torreón cumplió este año 119, una ciudad muy joven con una fuerte identidad de trabajo y de tratar de que las cosas se hagan.

Gracias a las políticas de Porfirio Díaz de abrir las puertas a la inmigración, a la exención de impuestos, a la agresiva inversión económica como el ferrocarril. 

A la Comarca Lagunera llegaron extranjeros de Europa: españoles, franceses, italianos, alemanes, griegos, holandeses, entre otros. De Medio Oriente: libaneses, palestinos, sirios. 

Con el auge económico de la región lagunera con la siembra de algodón llegaron los inmigrantes de otros estados a trabajar no solo en el campo, sino también en otros oficios, llegaron abogados, notarios, tenedores de libros, dependientes de comercios, maestros, sastres, cocineros y más. 

Todo un enjambre de hombres y mujeres trabajadores que trajeron consigo sus costumbres y su comida a esta región semidesértica.

Nuestra geografía también dicta nuestros platillos. Con lo que se tiene se elabora nuestra comida diaria. 

Los laguneros de allende del mar también trajeron sus productos; se abrieron tiendas de ultramarinos donde se podía conseguir latería, jamones y chorizo, aceite de oliva, vinos. 

Como lo consigna el cronista Homero del Bosque en su libro “Aquel Torreón”, había restaurantes: alemanes, el Club Alemán; franceses, chinos, griegos como el Apolo Palacio; españoles como “Doña Julia”; de origen árabe como el Cairo, sin dejar de lado la sabrosa comida mexicana en donde se podía comer en puestos de la Alianza un rico menudo o bien en el mercado Juárez caldo de res, arroz, asado, fideo, chiles rellenos, mole y más. 

Los puestos de tacos dorados de pollo con doña Chita, la barbacoa dominguera, los lonches de pan francés de carnitas con aguacate, o con jamón y queso o huevo con chorizo. 

No podemos olvidar “Ciriaco” con su mole y su paella; el “Café Meléndez” con su cabrito y su fritada, su hígado encebollado, su queso con chile, manitas de puerco en salsa de tomate o en escabeche, tortillas de harina.

Y luego están todos los platillos del calendario religioso: Semana Santa: en ese entonces no se permitía comer carne: entonces tenemos calditos de camarón seco, pescados rebozados, nopales en pipián o en ensalada, tortitas de camarón seco, tortitas de papa, sopas de lentejas, garbanzos, habas, tacos, capirotada, torrejas.

La Reliquia es otra tradición en donde según la san José, san Judas Tadeo y la Virgen de Guadalupe. 

Para esta preparación se confeccionan platillos como: sopas de fideo, caracolitos, letras, arroz, asado de chile colorado, frijoles. En la fiesta también hay matachines y la comida se comparte.

En Navidad había la costumbre de las posadas donde se rezaba y cantaba; hoy las posadas solo son una fiesta. 

En la cena de Navidad se acostumbra ir a misa en familia y luego cenar en casa. Dependiendo del presupuesto, en la mesa hay tamales, frijoles refritos, rajas con crema y elote, buñuelos, atole. También se come un buen pollo rostizado con papas. 

En otras casas hay pavo con relleno de carne con frutas y nueces acompañado con puré de papa, chícharos; también se acostumbra el bacalao acompañado de arroz.

Muchos de estos platillos laguneros están consignados en recetarios escritos en esta región.

Uno de los clásicos es el de doña Josefina Velázquez de León que se dedicó a recopilar en todo el país recetas de amas de casa y de la tradición popular. 

A Torreón vino invitada por su primo el jesuita Federico Chávez Peón para dar un curso de cocina y repostería en el Casino de La Laguna para las señoras de la región. 

De ahí salió el libro “Cocina de la Comarca Lagunera”.

Otros libros de recetas típicas de una sociedad cosmopolita son: Recetario Isabel la Católica, Mis mejores recetas I, II de la señora Consuelo Iriarte de González, Los secretos de familia en la buena mesa, Recetas árabes de mi abuela, entre otros. 

También en cada casa existen libros de recetarios, algunos de ellos los han donado al Archivo Papeles de familia como el de la señora Cándida Ereña de Carrillo, donado por Luz María Carrillo de Russek.

En mi libro “Recuerdos y sabores de la Comarca Lagunera” (2014) consignó la historia de platillos, restaurantes, mercados, recetarios y recetas de nuestra querida región. 

Si usted desea tener este libro, puede entrar a la página del Archivo de Torreón y ahí se busca la Biblioteca de libros de La Laguna y ahí lo puede bajar.

Y a seguir disfrutando nuestra comida lagunera.

  • María Isabel Saldaña
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