Con la compra de la hacienda de San Lorenzo de La Laguna, que llevaron a cabo Leonardo Zuloaga y Juan I. Jiménez, era necesario que las tierras se pusieran a trabajar.
Para lograr ese propósito necesitaban llevar el agua de los ríos Nazas y Aguanaval más allá de las tierras cercanas.
Se tenía que abarcar más superficie para que fuera rentable el cultivo del algodón, por lo cual, de forma rudimentaria, se construyeron canales y tajos.
En 1850, Leonardo Zuloaga construyó la presa del Torreón y la de Calabazas, en sociedad con Juan Ignacio Jiménez.
La disolución de la sociedad Jiménez-Zuloaga en 1852, llevó al primero a construir, en 1853, la presa de Santa Rosa, iniciando así un largo conflicto entre ambos por la distribución del agua del Nazas, ya que Zuloaga recibía un caudal muy disminuido debido a que la presa de Jiménez se encontraba en la parte alta del Nazas.
En octubre de 1852, Zuloaga y Juan Neponuceno Flores firmaron un convenio sobre linderos, mediante el cual determinaron la distribución del agua del Nazas.
Los límites entre ambas propiedades también fueron aceptados por los gobiernos de Coahuila y Durango como límites estatales.
La infraestructura de canales, tajos y presas que implantó Zuloaga, fue el inicio para la hacienda algodonera y la prosperidad para la región.
Sin embargo, los conflictos por el agua entre nuevos terratenientes de Coahuila y de Durango continuaron durante el siglo XIX y la primera década del XX.
¿Cuál fue el factor que propició el auge de las haciendas algodoneras?
A partir de la tercera década del siglo XIX empezaron a instalarse fábricas textiles en Coahuila y en Durango que necesitaban el algodón para producir sus telas.
Eso explica por qué Juan Nepomuceno Flores empezó a sembrar algodón para surtir a su fábrica en Peñón Blanco y por qué Zuloaga invirtió en el cultivo del algodón; tenía un mercado seguro en las fábricas textiles de Parras, Saltillo y Ramos Arizpe, en el lado de Coahuila, y en Mapimí, en lado de Durango, y más tarde surtiría a otros estados de la República.
En la década de los setenta el grupo de Evaristo Madero introdujo la semilla mejorada del algodón de Estados Unidos y se consolidaron los sistemas de irrigación.
¿Cómo se transportaba el algodón en los primeros años y qué otros usos se le daba a esa fibra textil?
A mitad del siglo XIX el algodón se transportaba en recuas. Posteriormente, con la llegada del ferrocarril a Torreón la fibra se podía transportar a diferentes puntos de la República.
Desde los puertos de Tamaulipas el algodón se exportaba a Inglaterra. Con el cultivo del algodón surgieron las industrias aceitera y jabonera. La semilla del algodón servía como alimento para el ganado.
A finales del siglo XIX se comenzó la industrialización de la semilla del algodón para elaborar aceites, jabones y una pasta, harinolina, que exportaban a Inglaterra. El algodón también servía para producir dinamita.
¿Cuál fue el detonante para el rápido crecimiento de la Villa de Torreón?
Fue gracias a las políticas porfiristas, como abrir las puertas a los extranjeros y a una economía en la que se impulsó la infraestructura necesaria como un sistema ferroviario para exportar el algodón, los minerales y el guayule, entre otros productos.
Además, la exención de impuestos propició que la industria en nuestra región sentara las bases para el desarrollo económico en La Laguna. Porfirio Díaz se enorgullecía de la ciudad de Torreón por ser una urbe moderna, con una economía boyante basada en la agricultura y en la industria, y con una población que, para 1907, contaba con 40 mil habitantes.
Una nueva clase media emergió en La Laguna, región donde las condiciones de vida de las clases bajas eran mejores que en el resto del país.
¿Cuándo llegó el ferrocarril a La Laguna?
Los ferrocarriles unieron a La Laguna con la economía nacional y mundial, y fueron el detonante para el moderno desarrollo de la región.
El Ferrocarril Central fue el primero en llegar a La Laguna. En 1883, el Central completó su ruta a lo largo del límite occidental, de norte a sur, entre la Ciudad de México y El Paso, y unió los pueblos y centros mineros del norte con las fábricas textiles y centros comerciales del centro de México.
En 1888 el Ferrocarril Internacional completó su ruta a través de la zona agrícola de La Laguna de este a oeste en un recorrido paralelo al río Nazas. El Internacional se unía con la frontera de Estados Unidos en Eagle Pass.
¿Cuál era la actividad económica de la región a finales del siglo XIX?
En 1888, con la estación del ferrocarril y las redes ferroviarias, Torreón se convirtió en el centro del transporte regional y de comercio, y en la principal vía de distribución del norte de México.
Con la producción algodonera, guayulera, minera y con las fábricas textiles, las industrias derivadas del algodón, como la aceitera y la jabonera, había un constante flujo de mercancías que se exportaban e importaban, y la ciudad contaba con abundante capital externo.
Las facilidades hacendarias fueron decisivas para acercar a los inversionistas, el proyecto de desarrollo comenzó a tomar forma el 2 de marzo de 1889, cuando se aprobó un decreto de exención de impuestos por un término de 10 años a las empresas que se establecieran en los terrenos de la estación del Torreón y para las que invirtieran capitales mayores a 5 mil pesos; el primer beneficiado fue Luis Veyán y Compañía, que manejaba la fábrica de hilados y tejidos La Constancia.
En 1890 los mismos beneficios se otorgaron a los pobladores de la congregación por un plazo de ocho años.
Entre las empresas más importantes que aprovecharon las facilidades, para el año de 1900, estaban la fábrica de aceites y jabones La Unión, la Compañía Metalúrgica de Torreón, la fábrica de aguas gaseosas y minerales San Francisco.
Para 1905 Julio Doucet había fundado un hotel y al año siguiente se instaló la Continental Mexican Rubber Company, procesadora de guayule.
La compañía manufacturera La Alianza, S.A., de aceites y jabones, también inició sus labores comprando el 24 de abril de 1893 el terreno donde más tarde iniciaría sus funciones.
(María Isabel Saldaña. Todo lo que usted debe saber sobre Torreón. Ayuntamiento de Torreón, Agencia Promotora de Publicaciones, S.a. de C.V. México, 2024).