Vuelvo a leer a Umberto Eco el especialista en Bibliotecas además de filología, literatura, filosofía y muchas otras más ramas humanistas.
La película “El nombre de la rosa” nos muestra una biblioteca parecida a una torre de babel con laberintos y caminos escondidos, su bibliotecario Jorge de Burgos es un guiño de Eco a nuestro gran escritor argentino Jorge Luis Borges.
Umberto Eco tenía en su Biblioteca 50,000 libros y afirmaba que las Bibliotecas son la memoria de la humanidad.
Cuando alguien le preguntaba si los había leído todos se reía porque los libros que no se han leído son los pendientes por descubrir y les llamaba la “anti biblioteca”.
Los libros sin leer son un acicate para buscar lo que no sabemos y despertar la curiosidad para una búsqueda interminable como es el conocimiento.
El escritor considera los libros impresos y las bibliotecas un archivo físico irremplazable frente a la fugacidad de un mundo digital. Y les llama “memoria vegetal.”
En un documental sobre Eco de Davide Ferrario hay un tema: “Esa ignorancia que crece conforme leemos, como buen amante de la paradoja, fascinaba al enorme pensador, narrador y creador de una suerte de anti biblioteca o bien, como él mismo la definía, una «biblioteca semiológica, curiosa, lunática, mágica y neumática».
En ella se hallan temas tan diversos como la alquimia, los teatros químicos, el ocultismo, los jeroglíficos, la demonología, las lenguas universales o el alma de los animales (sic). «La fuerza del lenguaje no es decir lo que hay, sino describir lo que no existe»”.
Tenemos también la Enciclopedia Digital de Wikipedia y ahora la Inteligencia Artificial (IA) que abarca todos los libros escritos y también una demanda a todas esas mega compañías de parte de editoriales y autores por no pagar derechos de autor y usar sus ideas.
En realidad usan una gran base de datos con todo lo que se ha escrito en el mundo y te da las respuestas al instante. Sí, se tiene que checar la veracidad.
Los que ya tenemos nuestros añitos hemos visto cómo ha evolucionado el mundo de las computadoras desde las primeras tan grandes que ocupaban un cuarto refrigerado y se tenían que programar con el programa “Fortran” después computadoras que usaban discos “floppy disc” después los discos compactos y luego las memorias.
Al usar cada uno de estos métodos se ha perdido información porque los equipos se vuelven obsoletos hasta llegar al internet y hoy a la IA.
Perooo el libro es insustituible todos sabemos que lo digital tiene sus bemoles, es una maravilla pero tiene que estar respaldada en el papel.
Los maravillosos Archivos Históricos o Bibliotecas digitalizan los libros y documentos para que no se maltraten cuando se consultan y se cuidan como oro. Jamás se van a deshacer del original.
Y eso es la Memoria de la humanidad, no debemos permitir el olvido de la misma por comodidad o negligencia.
Regreso a Umberto Eco. «Tener curiosidad intelectual significa estar vivos. Pero, créeme, no hay tanta gente viva en este mundo».