Gaza. Notas sobre la tregua

Ciudad de México /

Algunos respiros dan cuenta de que se ha

terminado el aire. Si las cosas se mantienen como se suponen al escribir estas líneas, las primeras horas de la tregua entre Israel y Hamás llegarán después de más de catorce mil muertos, dos centenares de rehenes, la devastación absoluta de un territorio y el cruce del punto de no retorno.

Un acrónimo se repite hace semanas en Gaza: WCNSF. Wounded Child No Surviving Family. Menores heridos sin familia sobreviviente, son identificados como retrato de una realidad permanente.

Para descargo de unos, funciona conformarse con la idea de que el salvajismo de Hamás condenó al miedo a un pueblo entero. El dolor de vivir en un cementerio a cielo abierto y la desolación de la tristeza son menos sencillos. Reduccionismos de apariencia eficaz no sirven para responder a quien escribe que su hermana y marido, hijos, nietos y decenas de cercanos murieron en un bombardeo israelí. Ha sobrevivido una niña entre los vecinos. WCNSF.

Todos con alguna conexión en la franja hemos recibido más de un texto o llamada similar. En la repetición no cabe rutina más que preguntarse si esto era necesario para la pausa.

A pesar de discursos, era previsible que Israel cambiara en el tiempo su lógica al priorizar la vida de rehenes. Cuando en 2011 liberaron a Yahya Sinwar entre otros mil prisioneros, contra la devolución de un soldado, no imaginaron que comandaría la sección de Hamás en Gaza que perpetró los ataques de octubre. Tampoco es difícil recordar quién era Primer Ministro.

Si una tregua es oportunidad de reencauzar, esta ocasión será poco probable. En el acuerdo para negociarla estuvieron los habituales, Egipto y Catar. Mahmoud Abbas apareció varias horas luego de su anuncio. La irrelevancia del presidente de la Autoridad Nacional Palestina exhibió la tragedia política. No existe.

Mientras Israel avisa que Mossad perseguiría a las cabezas de Hamás donde se encuentren —lo que debió suceder en lugar de sumergirse al delirio—, también anunció que continuará el frenesí de la brutalidad. Exigencia de Ben-Gvir y los suyos desde el Ministerio de Seguridad Nacional.

Para los hacinados al sur de Gaza quedan ruinas. Para los demás, la confirmación de la asfixia.


  • Maruan Soto Antaki
  • Escritor mexicano. Autor de novelas y ensayos. Ha vivido en Nicaragua, España, Libia, Siria y México. Colabora con distintos medios mexicanos e internacionales donde trata temas relacionados con Medio Oriente, cultura, política, filosofía y religión.
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