Irán paradox

Ciudad de México /

Medio Oriente, capítulo Irán, se acerca los tres meses con dos de un cese al fuego que duraría un par de semanas tras una guerra de tres.

Ataques esporádicos han permitido suponer el fracaso en las conversaciones indirectas, pero lo aparentemente contradictorio entre intentos por detener lo insostenible no rompió las negociaciones. Funcionaron como válvula de escape a la presión de un estancamiento. Es durante la esquizofrénica dualidad de tranquilidad sin ella que los acercamientos han dado mejores probabilidades.

Casi dos meses y la mayor aspiración es una carta de intención o un memorándum de entendimiento. Es horroroso el lenguaje transaccional. El anuncio esperado es poco más que el acuerdo para hablar de un acuerdo.

Si el programa nuclear iraní da la impresión de pasar a segundo plano contra la urgencia de reabrir Ormuz, hay lecciones del frente libanés que deben ser atendidas en esta mala pausa.

En Líbano, los ceses al fuego se transformaron en el estado de aspiración en lugar de servir como espacio para resolver lo disfuncional. El resultado es la vida hasta el siguiente estallido.

El actual proceso iraní se dirige a esa ruta y de hacerlo, quizá sea la mejor opción por el costo de las crisis ocasionadas con el cierre del estrecho.

Aceptando la mediocridad de esta salida como el mal menor, quedaría la necesidad de contener sus riesgos. Aquel estado de espera y limitar que el peso de las redes de expansión de Teherán, en especial Hizbulá, sea tan grande en el sistema iraní de la posguerra como lo fue hasta hace poco.

Ahí la importancia de Líbano e Israel. Un Líbano distinto, con vecinos diferentes a los acostumbrados y otros Estados Unidos y Europa. No importa si cambiaron para bien o mal, sino que salvo Netanyahu y los suyos, la mayoría no son los de otras ocasiones.

Eventualmente se llegará a un acuerdo entre Washington y Teherán. Si se quiere cuidar la fragilidad que dejó la falta absoluta de estrategia en la Casa Blanca, con un Mojtaba más violento que lo habitual contra Israel en su último mensaje, el acuerdo hacia lo más parecido a la paz que urge cuidar es Líbano. Su falla será el pretexto para cualquier insensatez mayor. No faltan quienes apuestan por eso.


  • Maruan Soto Antaki
  • Escritor mexicano. Autor de novelas y ensayos. Ha vivido en Nicaragua, España, Libia, Siria y México. Colabora con distintos medios mexicanos e internacionales donde trata temas relacionados con Medio Oriente, cultura, política, filosofía y religión.
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