Notas sobre Medio Oriente

Ciudad de México /

La distancia entre dos líneas paralelas sobre Medio Oriente se acorta. Hoy, en Washington, la primera reunión de la Junta de Paz que supone la reconstrucción de Gaza. En simultáneo, las negociaciones entre la Casa Blanca y Teherán.

La atención se centra en los objetos del posible acuerdo. Si Irán acepta o no poner en la mesa su programa de misiles balísticos, o solo está dispuesto a tratar su programa nuclear. No, el problema es el tiempo.

Pocos regímenes como el iraní han amaestrado la dilación. Cuando la cuestión de su supervivencia ha parecido estar en riesgo, la compra de tiempo les había servido de válvula de escape. Meses después de lo que se percibió como un momento de inflexión, las cosas volvían a la normalidad dentro de lo anormal.

El avance de las líneas paralelas complica mantener la postura.

La falta de claridad de la junta para Gaza en cómo llegar de un punto A a un punto B avisa su baja posibilidad de resultados. Esto, al margen de la contradictoria legitimidad que le otorgó la participación de sus miembros o esa extraña posición en otros de asistir en papel de observadores —sigue siendo un papel legitimador—.

Dicha falta de claridad, en la impredecibilidad de Trump, puede funcionar en sentido opuesto hacia Irán. Uno de los dos escenarios medio orientales tiene que ser capitalizable para la lógica que ha mostrado la Casa Blanca.

Después de los bombardeos de junio pasado contra las instalaciones atómicas iraníes, todos saben que un ataque mayor no necesita la cercanía de la docena de barcos, los sistemas de defensa aérea o los aviones que se dirigieron a la región en las últimas semanas y días. La intención del despliegue debe verse a través de su costo.

Esta semana comenzaron los 40 días de duelo que se guardan en Irán tras la muerte. Hace 40 días inició el nuevo capítulo de represión. En Abdanan, al oeste, un oficial disparó a los reunidos en un cementerio.

No hay ninguna garantía de que una operación militar en Irán tenga un resultado definido. Al menos, para la población. La arrogancia de Teherán como de Washington les hace creer a ambos que obtendrán réditos en una confrontación corta. La arrogancia, lo primero que hace es impedir la lectura del tiempo.


  • Maruan Soto Antaki
  • Escritor mexicano. Autor de novelas y ensayos. Ha vivido en Nicaragua, España, Libia, Siria y México. Colabora con distintos medios mexicanos e internacionales donde trata temas relacionados con Medio Oriente, cultura, política, filosofía y religión.
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