Recuperar el disenso

Ciudad de México /

El análisis y la crítica son campaña en su contra, toda información opuesta es campaña golpista. En el mundo del soliloquio se anula la posibilidad del disenso y con él, se renuncia a la administración del caos para dedicarse a su ocultamiento.

El presidente minimiza ambientalistas; se suman otra vez a la canasta de desprecios, ya ha reducido a otros tantos. Acusa falsedad con el prefijo que arrebata la dignidad a su muerte. Los llama pseudo, pregunta qué hacían y desecha así a la veintena de ellos asesinada en el último año. La muerte llevada a lo intrascendente por quien ve una afrenta en la existencia de su desinterés.

El gran cambio de las elecciones pasadas a hoy puede encontrarse en la desaparición del consenso sobre el desastre, mientras el desastre sigue ahí. Sin aceptar su dimensión no tiene gran caso hablar de futuro. Pasan los años y no ha existido intento por limar la ruptura natural a cualquier proceso electoral. Queda así la ruptura social y su enorme  simpleza.

Sin embargo, más allá de discursos variopintos, si el pensamiento quiere alejarse de la creencia no puede aferrarse al mismo lugar. Es ahí donde se puede discutir por qué votamos.

Siempre será posible la reivindicación a lo que ya se asumía, la insistencia por el principio fundador sin importar nada más que él. Así funcionan los fanatismos, para cualquier extremo. La adopción de una muy propia oscuridad que renuncia a la libertad de pensamiento al fijarse a un solo eje rector.

El sentido político no está en conflicto con la humildad de la decepción; pensamiento agnóstico que deposita en la duda sus certezas e inclina por un limitado pragmatismo. Con su precariedad de opciones, admite una urgencia primaria, un único objetivo, temporal: recuperar el espacio del disentimiento. Es el apoyo, por razones políticas, a lo que no se coincide políticamente. Incomodidad consciente ante la búsqueda de una discusión más distribuida, no la nulidad de discusión que alienta el soliloquio al negar la realidad.

Queda, también, la indiferencia que normaliza el exceso de disfuncionalidad: el espacio donde la abstención refleja en un espejo cívico electoral la lógica de los antivacunas y su fomento a la resignación. _

Maruan Soto Antaki

@_Maruan


  • Maruan Soto Antaki
  • Escritor mexicano. Autor de novelas y ensayos. Ha vivido en Nicaragua, España, Libia, Siria y México. Colabora con distintos medios mexicanos e internacionales donde trata temas relacionados con Medio Oriente, cultura, política, filosofía y religión.
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