Refinamiento y barbarie

Ciudad de México /

La utilidad política de la corrupción desplazó a la obligación primordial del Estado: evitar la barbarie. Aquí, donde se judicializan las vacunas a menores de edad en medio de la mayor crisis sanitaria del planeta. La ausencia de refinamiento político nos situó entre la remoción y el nombramiento del titular de una unidad de inteligencia, quizá la más poderosa en el país.

Existen dos expresiones políticas, baja y alta. Por su equilibrio o falta de él, se hacen habitables o no las sociedades. En la baja política reina la lógica del rating; propaganda y vacío sustituyen los efectos de la acción de gobierno. En el peldaño inferior de la política se admiten la indiferencia y la negación, siempre populares en su ausencia de profundidad.

En la alta política se actúa bajo el entendimiento de que el camino inconcluso es el del refinamiento. No tenemos su costumbre, pero el enaltecimiento de su opuesto aleja más de ella. En este país de violencia, con su inequidad y mala relación hacia la ley, se debe contener lo nocivo. El pulimiento de la contención lleva a los derechos progresivos, a las preocupaciones masivas por lo que a pocos angustia. Todo lo demás equivale a planteamientos en el limbo y ahí se puede hablar y no decir nada. Sin templar la realidad, la política se vuelca en el lugar común de los inobjetables: el fin de la pobreza, de la injusticia, la felicidad y los unicornios. Bienestar en la ONU.

¿A qué equilibrio puede aspirar México?

Hay eventos cuya relevancia depende de lo que exhiben en segundo plano. El discurso en Naciones Unidas resultará intrascendente, pero arroja desnudez al espejo. Un fervor por lo insulso y lo pequeño que es el mundo para quien se asume su centro.

El cierre de filas que implica el nombramiento de Pablo Gómez confirma la incapacidad de hacer política sin refugiarse en la estrechez. No busca altura al ceñirse en la incondicionalidad del propio.

Pasar de un estado de corrupción a uno de Bienestar, afirma el nuevo titular de la UIF. Otra nada. Si acaso, exhibe la falta de atención al Estado de Derecho. Única vía para contener la primera definición. Bienestar, sea. Es turno de las submarcas. El discurso relegó a la violencia, inmersos en ella. 

Maruan Soto Antaki

@_Maruan

  • Maruan Soto Antaki
  • Escritor mexicano. Autor de novelas y ensayos. Ha vivido en Nicaragua, España, Libia, Siria y México. Colabora con distintos medios mexicanos e internacionales donde trata temas relacionados con Medio Oriente, cultura, política, filosofía y religión.
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