Me da mucho gusto saludarlos y darles la bienvenida a Más que Medallas, un espacio en el que compartiré reflexiones sobre el deporte desde los distintos ángulos que me ha tocado vivir: como deportista, funcionaria pública, madre de deportistas y desde mi experiencia en la iniciativa privada.
Mi intención es compartir puntos de vista sobre la riqueza del deporte y su impacto en la vida de las personas.
Para quienes no me conocen, quiero contarles un poco de mi historia. Comencé a practicar tenis a los siete años y recorrí prácticamente todas las etapas del alto rendimiento hasta llegar a ser tenista profesional. El tenis me enseñó mucho y me abrió oportunidades que nunca imaginé.
Al concluir mi carrera como tenista y mi formación académica, comencé a trabajar en el ámbito deportivo. Desde entonces, el deporte ha estado presente en mi vida. He tenido la oportunidad de vivirlo desde distintas facetas: como deportista, organizadora de eventos, comentarista de televisión, directiva, promotora y funcionaria pública.
Actualmente soy directora del Instituto Estatal de Cultura Física y Deporte de Nuevo León, una responsabilidad que representa un honor y que podría resumir en tres palabras: orgullo, pasión y compromiso.
Orgullo, por representar a Nuevo León, un estado que quiero; pasión, porque sigo enamorada del deporte y de todo lo que representa; y compromiso, porque tengo la oportunidad de contribuir a mejorar la vida de muchas personas y transmitirles el enorme poder transformador que tiene el deporte.
Para mí, el deporte significa mucho más que medallas. Significa salud, alegría, pasión, disciplina, convivencia, esfuerzo y orgullo. En síntesis, representa una herramienta para aspirar a una vida más plena y saludable.
Después de tantos años vinculada al deporte y de observar lo que puede hacer por las personas y por una sociedad, todavía me cuesta entender por qué no ocupa un lugar de mayor prioridad en nuestro país.
De eso quiero hablar en este espacio. Poco a poco abordaremos los diferentes ángulos del deporte, sus retos, las oportunidades que tenemos para hacerlo crecer y todo aquello que sucede más allá de las medallas.
Por ahora, los dejo con una reflexión: si tuvieran a su alcance una herramienta que pudiera ayudarles a vivir más años, con mejor salud y mayor bienestar, y además no representara necesariamente un costo adicional, ¿la utilizarían?
El deporte puede ser esa herramienta.