El medioambiente nocivo

Puebla /

Luego de conocer los resultados de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2026, donde a nivel nacional un millón 200 mil niños de 1 a 4 años mostraron altos niveles de plomo en la sangre, comienzan a surgir algunas interrogantes sobre la actuación de las autoridades en este delicado asunto.

Si desde 2022 cuando se publicó la medición anterior sabemos de esa problemática de salud, surge la pregunta ¿qué hemos hecho como sociedad?, para remediar algo que se presenta en un segmento de la población en Puebla desde hace años.

Es decir, deberíamos saber si dieron seguimiento puntual, porque esas criaturas tienen unos seis años de vivir con ese tóxico en la sangre, o si mostraron alguna sintomatología que les provocó otro tipo de daños.

Según los expertos, el plomo puede afectar el desarrollo neurológico, causar anemia, dolor abdominal o hasta daño cerebral, que impide a los menores tener un crecimiento como el de cualquier otro chamaco de su edad.

En lo personal creo falta saber si la detección de estos niveles de contaminantes tiene qué ver con algún fenómeno en particular, o de plano es parte del medioambiente nocivo en el que vivimos, lo cual hace todavía más complicado llegar a una solución.

Aunque los estudios señalan que los menores de seis años son más vulnerables, también es cierto que los adultos mayores podrían tener problemas de salud, por esa misma condición de vulnerabilidad con el paso de la edad.

Mi amigo el doctor Francisco Leannec González, a quien acostumbro pedirle su punto de vista sobre este tipo de temas, considera que esta situación resulta extraña, puesto que la ENSANUT tampoco da información suficiente para establecer alguna política al respecto.

Por otro lado, tampoco tenemos la certeza si todos estos miles de niños en México y la entidad poblana que la muestra señala estaban contaminados, ya fueron atendidos o si mostraron algún malestar, porque hasta ahora no hay pruebas de eso.

Todas las mediciones que realiza el INEGI sin duda son importantes, pero lo serían todavía más si a la par se tomaran decisiones, y por supuesto brindar atención a la población afectada. De no ser así, de poco o casi nada ayuda que detecten las enfermedades, mientras no se tomen cartas en el asunto, porque como dice la frase hace falta "el remedio, el trapito y sobarle tantito".


  • Miguel Ángel Vargas
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite