En más de una ocasión, hemos debatido editorialmente sobre la conveniencia de seguir publicando las agresiones del supuesto Tirador del Atlixcáyotl, para no hacer una apología de este desquiciado sujeto que ha puesto en riesgo la integridad física de los automovilistas que circulan por esa vía.
Por tratarse de un criminal con un alto grado de sicopatía, como medio de información no buscamos provocar pánico, pero tampoco pasar por alto que cada una de sus acciones representa un desafío para la sociedad poblana, pero sobre todo a la autoridad.
Apenas este sábado, la Fiscalía General del Estado realizó las diligencias sobre la vialidad, como parte de un peritaje en campo para determinar la identidad y tratar de ubicar al delincuente.
La investigación duró 100 minutos, y estuvo a cargo de especialistas del Instituto de Ciencias Forenses de la Fiscalía General del Estado de Puebla en las áreas de criminalística, balística, topografía, fotografía y análisis de trayectorias.
Dicen que el objetivo fue determinar con precisión el punto de impacto y establecer, mediante análisis técnico-científicos, la probable dirección de origen de los disparos, constituyendo una diligencia relevante para el esclarecimiento de los hechos.
Hicieron una simulación con autos para buscar un patrón de los disparos y ver incluso el tipo de calibre, porque los afectados mencionan desde perdigones hasta 9 mm, lo cual sin duda pone en riesgo su vida.
Se habla de al menos 11 ataques confirmados, y hasta el momento nadie ha podido determinar el origen de los disparos, pero cada vez más aparecen en redes sociales imágenes y videos de vehículos con impactos de bala.
Ese patrón de conducta es similar al utilizado en algunas ciudades de Estados Unidos, y donde lamentablemente hubo víctimas mortales, por lo que estamos ante una situación que pone en riesgo a los poblanos.
Resulta evidente que la policía no tomó con la debida seriedad este ilícito, y ahora parece que está dando palos de ciego, mientras la ciudadanía comienza a preocuparse porque los casos siguen aumentando.