Como dice el dicho popular, luego de la tempestad... viene la calma. Tras los hechos violentos del domingo, el estado recupera su normalidad en cuanto a las actividades académicas, comerciales y de toda índole, para devolver la confianza a los ciudadanos, y a los miles de turistas que acostumbran visitarnos.
Luego del operativo federal que derivó en la muerte del fundador y líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, y las reacciones en 20 entidades del país, las corporaciones de seguridad estatales se mantienen en alerta porque como lo dijo ayer el gobernador Alejandro Armenta están trabajando por la paz y la seguridad.
Como bien lo señala, la máxima tarea que tienen como autoridad es recuperar la paz y la seguridad en el país, y en eso están coordinados con las fuerzas federales, pero también con los municipios.
Armenta asegura que los elementos realizaron un operativo estratégico, exitoso y valiente, frente a un poder amenazante y oscuro generador de violencia, que dicho sea de paso, también demostró que tiene presencia en el estado, y que están organizados para hacer desmanes.
Coincido cuando afirma que el estado mexicano es fuerte, y no se debe arrodillar ante nadie, eso incluye a cualquier potencia extranjera, o poderes fácticos como los de la delincuencia organizada.
Por ello seguirán vigilando la autopista México-Puebla y otras carreteras que convergen al estado, donde no deben bajar la guardia, ante la amenaza constante del crimen organizado, que seguro tendrá un reacomodo de fuerzas dentro del mismo cartel.
El propio vicealmirante Francisco Sánchez, secretario de Seguridad Pública, reconoció que el CJNG opera en al menos 12 municipios poblanos de la capital, la Mixteca y la Sierra Norte donde tienen presencia. Me parece honesto de su parte admitirlo, porque además nada ganan con ocultar lo que en los pueblos la gente observa a diario.
Sin duda es importante recuperar nuestras actividades cotidianas para seguir trabajando, que nuestros hijos salgan tranquilos a estudiar, y por supuesto que las autoridades hagan su tarea, pues para eso están.
Por otra parte, que las investigaciones en torno al caso Sala de Despecho, y el matrimonio asesinado en los límites con Tlaxcala sigan avanzando, porque la sociedad necesita respuestas claras ante hechos de violencia que nos están robando la tranquilidad, y que lo sucedido el pasado domingo no sirva de pretexto para darles carpetazo como se dice coloquialmente.