La causa y lo causado

Voto femenino en México

Miguel Barbosa

El siglo XXI debe ser el siglo de la igualdad sustantiva. Se trata de uno de los objetivos de la agenda 2030, igualdad de género, la cual consiste precisamente en lograr la igualdad entre los géneros y empoderar a las mujeres y niñas. Consiste en una tarea global a la cual debemos dedicar los mayores esfuerzos a escala mundial, regional, nacional y local. En México, se trata de una lucha diaria contra una cultura machista, un régimen autoritario y una sociedad desigual. La realidad poblacional, social y política son ejemplos del protagonismo de las mujeres en esta coyuntura nacional y el cambio de régimen.

Hace 66 años, el sábado 17 de octubre de 1953, el Diario Oficial de la Federación publicó el decreto que reformó los artículos 34 y 115 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en la cual se estableció en el Artículo 34 que: “Son ciudadanos de la República los varones y las mujeres que, teniendo la calidad de mexicanos, reúnan los siguientes requisitos: I. Haber cumplido 18 años si son casados, o 21 si no lo son y II. Tener un modo honesto de vivir”. Con esta reforma inició una nueva etapa en la historia social y política de nuestro país.

En esta Legislatura del Congreso de la Unión ambas cámaras están integradas por el mayor número de mujeres en la historia legislativa mexicana y, en consecuencia lógica, en ambas sus mesas directivas están presididas por legisladoras: Laura Rojas, en la Cámara de Diputados, y Mónica Fernández Balboa, en el Senado de la República.

La reforma constitucional de 1953 fue el resultado de casi un siglo de lucha de las mujeres mexicanas por la vigencia de sus derechos políticos y sociales. Desde los años de la Reforma se encuentran antecedentes de ésta, que se mantiene durante la “Paz” porfiriana, la Revolución mexicana y la primera mitad el siglo XX. El avance hoy logrado en materia de igualdad inicia, como muchas otras cosas, en el movimiento estudiantil de 1968, el papel de las mujeres en la transición a la democracia y en el respeto a sus derechos y libertades ha sido fundamental. La reforma constitucional de 2011 al artículo 1º lo expresa con precisión al erradicar cualquier tipo de discriminación, entre otros, por motivo de género.

La lucha histórica por los derechos de las mujeres no ha terminado, pues ante la desigualdad estructural, debemos impulsar la igualdad sustantiva. Reafirmamos nuestro compromiso de contribuir a la construcción de una sociedad igualitaria y a impulsar una cultura en donde se garantice la igualdad sustantiva.

El cambio de régimen que la cuarta transformación se planeta incluye el avance en la igualdad sustantiva, no puede ser de otra manera. Se trata de atender las desigualdades estructurales, establecer condiciones de igualdad y atender la apremiante necesidad de erradicar la violencia contra las mujeres.

Todas las autoridades, federales y estatales, no podemos evadir el enorme reto que significa llegar hasta las últimas consecuencias en el esclarecimiento de los feminicidios, una problemática que tenemos que enfrentar de manera responsable y sobre todo eficaz.

@MBarbosaMX

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