El “mundial” de Claudia

Jalisco /
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Mientras el país goza la realización del Mundial, a la presidenta Sheinbaum las cosas no parecen haberle ido tan bien, al menos como esperaba. Y a decir verdad, mucho esfuerzo realizó el gobierno federal, como también lo hizo el estatal, en mejorar sobre todo la infraestructura urbana, cosa que se debe analizar cómo beneficiará de manera permanente a la población. Fue pues una especie de acicate para impulsar y promover programas de obra, transporte, etcétera, bajo el criterio de dar la mejor imagen posible a los visitantes. De eso, salvo los errores graves de la jefatura de gobierno de la Ciudad de México, que son cuestiones de la conocida ineptitud de su titular, Clara Brugrada, no hay sino encomiar el empeño para que todo saliera lo mejor posible.

Sin embargo, los tiempos no están para festinar en Palacio Nacional. El amago constante de las huestes de la CNTE perturbó y mucho la tranquilidad en el medio donde se desarrollarían los juegos, calles bloqueadas en lugares clave, como focos turísticos y hasta la terminal aérea capitalina, y muchos inconvenientes más. La amenaza del chantaje premeditado, en mucho nos recuerda el viejo refrán de que “cría cuervos y…” efectivamente golpeó al punto de disminuir la visibilidad de la mandataria prácticamente a un mínimo. Una jefa de Estado anfitrión prácticamente ausente de todo, aislada merced al temor a ser vituperada, como de hecho sucede en algunos puntos que visita y que la han orillado hasta a cancelar giras programadas y otras acciones que muestran lo difícil que le ha sido manejar al monstruo que, en su momento, los propios obradoristas manejaron a su favor. Peor tantito, la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, quien una vez se advierte confusa, carente de capacidad y muy limitada para poder negociar, lo que le revienta a la misma presidenta.

Costará y mucho al gobierno de la república subsanar todos los problemas que pueden impactar al país sobre todo en seguridad. Pese a los números, como dijera alguien las “cuentas alegres” en materia de delitos, etcétera, y que le valieron a su “gabinete de seguridad” los elogios de la presidenta, la realidad parece distinta. No hay una cura posible mientras los actos criminales de gran envergadura solamente demuestran que, a pesar del corte de cabezas, el hampa organizada y los cárteles siguen operando casi con absoluta impunidad, cosa que ha traído como consecuencia nuevas advertencias del gobierno de Estados Unidos hacia la propia Sheinbaum, al grado de que mientras hay arreglos para la paz entre esa nación y su enconado enemigo Irán, en cambio no advierten los estadounidenses cambios importantes en la política mediacaña para impedir el libre tráfico de drogas hacia su país.

Los señalamientos de Donald Trump y del vicepresidente Vance, calan en lo profundo el orgullo de la presidenta. Simplemente juzgar a su gobierno con dureza, como aquello de que aquí sigue gobernando el narco y los cárteles, cosa que ha sido vista aquí como lema de campaña de los republicanos, mantiene una situación que con el argumento de la “soberanía”, crispan a los norteamericanos al grado de que dicen en otras palabras que, de no haber de otra, pues simplemente podrían intervenir militarmente para aniquilar cárteles en territorio mexicano, cosa que de hecho ya ha estado sucediendo en Colombia y Venezuela. Y, junto a ello, la respuesta ha sido la de seguir protegiendo –esa es la palabra indicada–, a gente como el gobernador con licencia de Sinaloa y a otros como el senador Inzunza y la lista sigue, está causando una mella que podría a ser irreparable.

Ahora resulta que, en vez de ayudar, los acelerados morenistas ya empezaron a sacar sus “cartas” para la elección de aquí a un año, con la oleada de solicitudes de licencias en las dos cámaras y otros puestos, a fin de ir tomando posiciones para resultar beneficiados con la elección interna, que equivale en términos reales a una propaganda anticipada del tamaño del mundo. Y eso que en no pocos casos contradicen sus propios principios como el de Félix Salgado por nepotismo y, algunos más graves todavía, como el hecho de que no todos los precandidatos o como se les quiera llamar, están exentos de acusaciones y señalamientos por corruptelas y hasta de sospechas de vinculaciones con delincuentes. Flaca ayuda desde su propio partido le da a la presidenta en estos momentos. Y todo, lo sabemos bien, resultado de las instrucciones que siguen siendo cada vez más evidentes de parte del expresidente López Obrador.

El Mundial, ese ejemplo de comunidad universal a través del deporte, no ha sido ciertamente lo que quería para ella y su gobierno lo que hubiera deseado. Para México, todavía podrá ser nuevamente parte de su historia, pero para Claudia, lamentablemente, pasará con más pena que gloria.


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