Invariablemente los informes de gobierno causan expectativa. Algunas ocasiones incluso sirven de plataforma política y otras también ocasionan decepción. Por ejemplo, tomando el parámetro nacional, los supuestos miniinformes de la presidenta de la república en su periplo por todo el país, distan mucho de ser precisamente eso. En general, salvo cuestiones excepcionales, se limita a hablar de sus programas sociales y lo mucho que se invierte en ellos, también aborda, montos de obra en importantes en la región que vista y sus beneficios. Da toda la impresión de que ocurre lo contrario; nunca se mencionan deficiencias ni se reconocen fallas y mucho menos se advierte de que la inseguridad sigue siendo el foco de las preocupaciones.
Vemos que la presidenta retoma las prácticas de siempre y sencillamente atraen a sus reuniones “informativas” a un conglomerado de adeptos, acarreados pues, aunque de vez en vez esto no funciona del todo bien y se les “cuelan” disidentes o querellantes. En Jalisco no fue tan malo dicho informe y hasta se anunciaron algunas obras, el tren directo a México, etcétera, pero no todo fueron aplausos. Ni esperaba la presidenta que fuera abordada por un grupo de mujeres que le reclamaron el botón más sensible en Jalisco, el de los desaparecidos. Los datos de seguridad y el vasto número de desapariciones forzadas, contrasta mucho con la gravedad del problema planteado.
En otras palabras, la gira de Sheinbaum se traduce en un simple propósito, el de transmitir su buena imagen para lograr mejorar la de su partido. Es el trabajo que lleva a cuestas ante los escándalos y problemas de varios de los protagonistas de Morena y la manera de aliviar el daño que han causado.
Esto desde luego es replicado en los informes de otros niveles, como sucede en los municipios. Sin embargo, la verdad en Jalisco estamos igual, además que no puede ocultarse que algunos munícipes aprovechan para preparar el terreno hacia la siguiente elección. En sí esto puede considerarse normal y es bastante acostumbrado que se tome el segundo informe como punto de partida “para lo que sigue”. Claro que no todos, al menos en la zona conurbada, se despedirán sin concluir su mandato si asumen otras candidaturas o si, como seguramente pasará, dejarán el cargo anticipadamente con el objetivo de buscar la reelección.
Hay casos como el del actual alcalde de Zapopan, Juan José Frangie, que simplemente concluirán o quizá se lance en por una diputación federal. Lo único cierto por ahora es que ya no hay posibilidad para él de reelección en dicho municipio y todos sabemos que tiende más bien a buscar otro cargo que le ofrezca la relevancia necesaria para aspirar a la gubernatura estatal en la próxima sucesión.
Hay pese a tofo buenas noticias para Jalisco en las que, sobre la palestra de los informes, el propio gobernador Pablo Lemus anuncia obras importantes, como arrancar la siguiente etapa de la carretera de Chapala y las de dimensión nacional que recibirá el estado, como las que se refieren al abasto de agua a la capital jalisciense.
En suma, las expectativas de los informes se dieron en un clima de tranquilidad política, lo cual ya es ganancia en la víspera de un año que estará plagado de un ambiente político que tiende a sacudir al país.