Calavera a la democracia

Monterrey /
Únete al canal de Milenio

Que me digan cómo se mata

a una joven de 30 años

porque, en una de esas en México,

a la democracia nos cargamos.


Bien poco nos duró el gusto

del último órgano autónomo

porque ya La Parca nos dio el susto

y de cadáver parece sinónimo.


Para cumplir con su terrible oficio,

La Flaca jaló de un hilo

y allí claro quedó el vicio

de lo pactado con sigilo.


Bien sabemos que cartera sucia

no produce un voto limpio,

así que “No contaban con mi astucia”,

se jactaba el proveedor impío.


P’al panteón ya se llevan,

aunque mucho pataleó

del INE a la presidencia,

¡y ojalá al que la enredó!


Esperemos allí la cosa pare

y La Flaca no sea ambiciosa,

que no quiera cargar con el INE,

al que cambiaron el color rosa.


Si del Instituto la tumba se hace,

tendrá que ser un hoyo muy grande,

porque con la falta que hace,

todo tendrá tufo a fraude.


Mejores noticias llegan

desde el sur del continente

y es que al Bolsonarismo

lo cazó su propia gente.


La Muerte se frota las manos,

el Flavio huyó sin pasaporte,

con el padre son dos villanos

que tendrían que ir a la Corte.


La Flaca entonces propone

una mejor solución

y al juicio político antepone

la muerte como opción.


A padre e hijo van a enterrar

en una tumba bien fría

y en la lápida van a narrar

que lo suyo a fascismo olía.


Así también en Europa,

la gente está muy despierta

y la Policía a quemarropa

trata de calmar la reyerta.


La muerte intenta adueñarse

de esta situación incierta,

pero contrario a lo que parece,

a los inconformes alienta.


Antes que cargar

con trabajadores o estudiantes,

La Flaca prefiere enterrar

a los gobiernos maleantes.


En Francia como en Serbia,

en España o Portugal,

¡Que viva la democracia! Y el autoritarismo fallezca de muerte natural.



Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.

Suscríbete al
periodismo con carácter y continua leyendo sin límite