Conforme avanza la acción pública para desmontar el patriarcado, se alzan voces (de mujeres y de hombres) que consideran que las cosas han llegado “demasiado lejos”.
Los prejuicios basados en el género tienen un anclaje cultural muy profundo, por lo que todas las políticas públicas que los desafían requieren de un diseño muy cuidadoso. Esa primera etapa tiene que contener, de entrada, una correcta identificación del problema que se pretende resolver, así como un modelo causal que plantee claramente qué y quién origina el problema y con qué medidas de intervención se busca atenderlo. Por poner un ejemplo, si pensamos en el caso de la educación, un impulso común sería pensar que el problema es el acceso paritario de niñas y niños a ese derecho; sin embargo, las cifras en América Latina indican que de forma global el reto no está allí, sino en las oportunidades que no se abren para las niñas, a pesar de que acceden a la formación básica.
Pero el desafío de desmontar estereotipos no se detiene allí, pasa por una ejecución impecable, una evaluación que nos permita ajustar el rumbo con base en los resultados obtenidos y en cada una de las etapas, una amplia pedagogía acerca de lo que se está haciendo. Hay que encontrar formas sencillas de comunicar asuntos muy complejos. Y en ello, creo que hay un error que cometemos con frecuencia y es identificar a las mujeres como las únicas beneficiarias de dichas políticas. No hemos logrado instalar en el imaginario colectivo a qué punto los estereotipos de género nos afectan como colectividad. Volviendo al ejemplo de la educación, a nivel mundial, la UNESCO ha identificado como un factor determinante para la desvinculación de las infancias de género masculino, la enorme violencia de la que llegan a ser objeto y las expectativas que hay de que ganen dinero pronto. Mientras que en el caso de las niñas, los factores preponderantes son las tareas de cuidados, el embarazo precoz y el matrimonio infantil. Todas y todos somos víctimas de mandatos que no elegimos, pero cuando la acción pública busca transformar la realidad, se topa con una sociedad mal informada que lleva a retrocesos inaceptables.