No soy yo, es otro el que escribe, es otro el que respira, es otro el que en este momento habla, el que recuerda la luz de sus días de gloria, en que, desnudo caminaba por los cielos; es otro el que mira, impávido, en el espejo cómo envejece y sus ojos se apagan de tristeza: yo soy este hombre.
Tal afirma el poeta en Las voces de la tribu, el flamante libro de Néstor Vázquez (BUAP, 2025).
Nació el 25 de febrero de 1960 en San Andrés Chalchicomula, al pie del Citlaltépetl y murió en la antigua Ciudad de los Ángeles el 27 de marzo del año 2020.
En el apellido llevaba la fama: Garcilazo. Su nombre completo fue José Luis Roberto Martínez Garcilazo y, como tal, como Garcilazo le conocía y reconocía la mayoría.
Cerca del año 1979, con un grupo de forajidos, fundó la revista Federratas (sic) donde publicó sus primeros poemas. En 1996 cofundó la Gaceta Literaria Ítaca, la cual culminó sus actividades con la publicación de un libro que él coordinó y editó, Antología de narradores en Puebla, en el año 2002, cuando se licenció en Lingüística y Literatura Hispánica por la BUAP, donde obtuvo los grados de maestro y doctor en letras.
Colaboró en publicaciones periódicas, especialmente en el suplemento cultural Río. Publico cuatro poemarios: Lumbre obscura (2000); Responso ante la ceniza (2004); Abismo del mundo (2014), y Nubes, olas, sombras… (2016). E innumerables artículos.
Fue director de la Casa del Escritor, tallerista, profesor, maestro. Amigo.
Como violinista, estudió música en la BUAP.
Así suelen ser las semblanzas: frías y despersonalizadas.
Ni él ni quien esto escribe pensamos nunca en escribir el epitafio del otro: y durante casi cuarenta años tuvimos oportunidad de hacerlo. Pero cualquiera de los dos hubiera afirmado que continuaría, para que valiera la pena la vida del otro.
Mañana habrán pasado 66 años. En un mes, seis. Ha corrido mucha agua y, sin embargo, ahí donde ahora él está, ha de ser menos de un instante.
Nos quedaron algunos pendientes, menos la amistad que ahora celebro.
La página www.robertomartinezgarcilazo.com/ está dedicada a él y a su memoria.