Gracias a la reforma a la Ley de la Industria Eléctrica que se envío como iniciativa preferente por parte del presidente en turno, y aprobada por el grupo parlamentario de Morena en Cámara de Diputados y en el Senado, el despacho de la energía eléctrica beneficiará a las termoeléctricas y ciclo combinado sobre la energía solar o eólica.
Cuando favorecemos energía contaminante no sólo hipotecamos el futuro de las siguientes generaciones, estamos afectando nuestro presente. Generar energía eléctrica bajo este esquema supone una contaminación ambiental que no se queda en el aire, termina en nuestro cuerpo, en el de todos nuestros seres queridos y en el de miles de especies con las que compartimos el planeta.
En Salamanca se encuentra ubicada una termoeléctrica de Comisión Federal de Electricidad, es decir, se genera energía eléctrica mediante combustibles fósiles. La ciudad hoy se posiciona como una de las que tienen mayor contaminación atmosférica en México.
La Secretaría de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial tiene varios días alertando a la población sobre la mala calidad del aire en las últimas semanas, justo cuando CFE ha decidido, quemar combustóleo sin remordimiento.
Cabe mencionar que el combustóleo es un residuo derivado del proceso de refinación del petróleo y cuando se quema, se emite el SO2. Gobierno Federal ha decidido no sólo abrir más refinerías, sino quemar el combustóleo. Contaminación doble. En Salamanca, como en muchas otras ciudades, se monitorea la calidad del aire bajo estándares establecidos en la Norma Oficial Mexicana NOM-022-SSA1- 2019, esta norma tiene por objeto establecer los valores límites permisibles de concentración de dióxido de azufre (SO2) en el aire como medida para la protección a la salud humana; así como los criterios para su evaluación.
Salamanca tiene un olor peculiar y vistas grises debido a la quema frecuente del combustóleo, incluso hay especies de animales como las aves que caen muertas por respirar el aire contaminado ¿Qué nos hace pensar que no nos está sucediendo lo mismo a los humanos?
Los efectos a la salud ocasionados por el SO2 son indiscutibles y han sido ampliamente estudiados: desde enfermedades respiratorias hasta cáncer de pulmón, pasando por afecciones cardiacas y alza de infartos ocasionados por la mala calidad del aire. La absurda terquedad de cumplir con promesas de campaña sin estudios previos como rescatar a PEMEX en la era de las energías renovables, tienen hoy a México bajo un grave problema económico, ambiental y de salud pública. ¿Quién pagará los tratamientos de las enfermedades respiratorias provocadas por esto?, ¿Quién costeará los gastos catastróficos de enfermedades como el cáncer?, ¿Cuánto vale la vida de las y los mexicanos?
Ojalá México, que el problema de la contaminación estuviera acotado a un municipio en el país, pero no es así, el aire es compartido y no sabe de fronteras. Lo que sucede en Salamanca, nos impacta a todos.
* Estudió Licenciatura en Administración Pública en la UG.
@NoemiMagram