#NiUnaPresidentaMenos

Ciudad de México /

Menos de la quinta parte de la población tamaulipeca es gobernada por mujeres, apenas el 17.4%.

A 70 años del reconocimiento de la ciudadanía plena de las mujeres en México, son los poderes ejecutivos los que presentan las mayores brechas de género.

La Presidencia de la República nunca ha sido ocupada por una mujer; en las gubernaturas, solo nueve de las 32 entidades federativas son gobernadas por ciudadanas; y en las presidencias municipales, la brecha de género gira en torno a un 58%, ya que solo el 21% de los ayuntamientos están encabezados por ellas.

En cada entidad la representación política de las mujeres es diversa, pero mantienen la misma tendencia.

En el caso de Tamaulipas, la gubernatura siempre ha estado en manos de los hombres. Y, si bien es cierto, 18 de las 43 presidencias municipales las ocupan mujeres, lo que representa el 41.8%, en esos 18 municipios habita menos de la quinta parte de las tamaulipecas y los tamaulipecos.

En México, el camino recorrido desde el derecho a votar y a ser votadas en 1953, así como con la posterior implementación del sistema de cuotas de género, la incorporación del principio de paridad en 2014 y la tipificación de la violencia política en razón de género en 2020, ha permitido avanzar en la representación política.

Sin embargo, la limitante de no postular en municipios perdedores solo a mujeres ha impactado poco en la paridad del poder político.

De los 18 municipios tamaulipecos con gobiernos de mujeres, de los 12 que cuentan con poblaciones menores a 10 mil habitantes, el más grande es San Carlos; tres municipios tienen poblaciones entre 16 mil y 26 mil: Camargo, Gustavo Díaz Ordaz y Xicoténcatl; dos entre 45 mil y 60 mil: González y San Fernando; y solo Nuevo Laredo es uno de los 10 más grandes, con más de 400 mil habitantes.

Ante este escaso empoderamiento a nivel municipal, una medida indispensable es postular paritariamente en los 10 municipios más grandes de Tamaulipas: Valle Hermoso, El Mante, Río Bravo, Ciudad Madero, Altamira, Tampico, Victoria, Nuevo Laredo, Matamoros y Reynosa, que representan el 82.5% de la población del estado.

Su mayor rentabilidad demográfica, económica y política aumentaría significativamente la visibilidad de las mujeres en la política local, su capital político aumentaría, y aun cuando no ganaran la elección, solo con sus campañas se fomentaría la participación femenina en todos los niveles de gobierno y mejoraría sus probabilidades de éxito de las mujeres en elecciones subsecuentes.

Sin embargo, el empuje para postulación paritaria en los municipios más poblados está en manos de la militancia de cada partido político, el Ietam solo revisa la postulación paritaria total y por bloques de competitividad con base en los porcentajes de votación obtenidos en las elecciones municipales de 2021, sin considerar el tamaño poblacional.

En el contexto constitucional de paridad, la postulación en su vertiente cualitativa, sin duda, contribuye a la legitimidad del sistema político democrático en México.

En 2024, a 70 años de la ciudadanía plena de las mujeres y, aun cuando, para el patriarcado estas interpretaciones del principio de paridad son excesos y desvaríos, la premisa legítima es #NiUnaPresidentaMenos.


  • Nohemí Argüello Sosa
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