Palermo: fin de la fuga, no del caso

Ciudad de México /

M+.- El rastro no empieza con una captura, sino con una denuncia y un asesinato. Antes de que el contralmirante Fernando Farías Laguna fuera localizado en un departamento de Airbnb en Palermo, Buenos Aires, hubo otro nombre en el expediente: Fernando Rubén Guerrero Alcántar. Fue él quien documentó la red de huachicol fiscal dentro de la Secretaría de Marina. Lo hizo en audios, cartas y reuniones. Lo mataron el 8 de noviembre de 2024.

A partir de ahí, la investigación dejó de ser lineal. Los registros de la Unidad de Inteligencia Naval ubican la salida de Farías Laguna en agosto de ese mismo año con destino a Florida. Después vino el seguimiento: cambios de ubicación, contactos, triangulación de información. El punto final fue Argentina. La detención ocurrió el jueves pasado.

En el expediente judicial —causa penal 325/2025 en Almoloya— quedaron asentados datos más incómodos que la propia fuga: reuniones en mayo de 2024 en la Ciudad de México con operadores de la red; pagos semanales de hasta 500 mil pesos a mandos involucrados; y una estructura donde confluyeron personal naval, empresarios y facilitadores civiles para introducir combustible de forma ilegal y evadir impuestos.

La operación para ubicar a Farías no fue aislada. Participaron la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, encabezada por Omar García Harfuch, y la Fiscalía General de la República, bajo Ernestina Godoy. Hubo coordinación, pero también interferencias: filtraciones desde instancias ministeriales que alteraron tiempos y obligaron a reconfigurar la investigación.

El caso, sin embargo, nunca fue sólo de captura. Fue —y sigue siendo— de control de daños. Tras las denuncias de Guerrero Alcántar, el propio aparato institucional enfrentó dos rutas: exponer la red completa o contenerla mediante reacomodos internos. La evidencia sugiere que ambas estrategias son necesarias.

Palabras clave

Hoy hay 11 detenidos de 14 órdenes de aprehensión. Hay mandos bajo proceso. Y hay un homicidio sin esclarecer. La detención de Farías Laguna cierra una línea de fuga, pero no agota el expediente: las piezas clave siguen en integración y las responsabilidades aún están en disputa. 


  • Oscar Cedillo
  • Director General Editorial de Grupo @Milenio. Journalist, Digital, DJ and Biker / Escribe todos los lunes su columna Contraseña
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