Día Mundial de la Diabetes

  • Vademecum
  • Óscar Hernández G.

Laguna /

Desde que tomé mis primeras clases de Medicina en la facultad, empecé a oír de una enfermedad llamada Diabetes Mellitus; obviamente no conocía nada de la fisiopatología del padecimiento; sin embargo, la veía en mi mente como algo misterioso, y me preguntaba ¿cómo es que una sola enfermedad puede deteriorar tanto a las personas? 

Como estudiante, la solución parecía sencilla: Una enfermedad= a una pastilla= a curación. Muy lejos estaba mi sabiduría estudiantil de esa solución simplista.

Poco a poco fui descubriendo en cada materia y en cada aula que ingresaba, tarde o temprano la Diabetes aparecía; por ejemplo, clase de Oftalmología: 

Ceguera por diabetes, Clase de Nefrología: Insuficiencia renal, Gastroenterología neuropatía intestinal, Cirugía: Pie diabético; y Cardiología: infarto secundario a trastornos metabólicos como la Diabetes. Y así podría continuar durante los 7 años de entrenamiento solo como estudiante.

Lo peor me tocó al comenzar la Especialidad; ahí pude ver la representación clínica; todos los pisos y departamentos estaban vinculados con enfermos de Diabetes. 

De abajo a arriba: Urgencias: Infartos agudos en pacientes diabéticos; Terapia Intensiva: Coma Diabético, Cetoacidosis; Medicina Interna: Pie diabético; Quirófano: Amputación; Hemodiálisis saturada por enfermos con Diabetes.

Hoy después de décadas conocemos mucho mas de la enfermedad; sabemos como prevenirla y tratarla tanto médicos como pacientes y gobierno, pero algo pasa, algo no estamos haciendo bien, porque las cosas no solo no han mejorado sino empeorado.


sinrez@yahoo.com.mx

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