El pene de Da Vinci.

  • Vademecum
  • Óscar Hernández G.

Laguna /

Leonardo Da Vinci, el pintor, estaba fascinado por el cuerpo humano como una obra de arte. 

Estaba asombrado por su bioingeniería, todos los órganos los estudió; en el año de 1503 se le concedió el acceso a cadáveres en un hospital de Florencia. 

Ninguna parte de la carne humana le intrigaba más que el pene. 

Fue gracias a este artista que el pene fue separado de la condena eclesiástica para adentrarlo en el mundo de la ciencia. 

En uno de sus dibujos, conocido como la “figura del coito”, Da Vinci seccionó dos figuras humanas haciendo el amor, los amantes están de pie y el pene entra en la vagina como una llave en una cerradura; la máquina del Universo, así le llamaba Da Vinci.

Si el pene dejara de ponerse rígido, la maquinaria no funcionaría; en aquellos años se creía que la rigidez del pene se debía a que el hígado producía aire, el cual era transportado por el corazón hacia el pene; entonces el pene alcanzaba la erección por inflación de aire.

Da Vinci presenció un ahorcamiento público y diseccionó al cadáver: 

“He visto hombres ahorcados que tienen el miembro erecto, el pene estaba lleno de sangre; digo que no es el aire el que proporciona la dureza del pene….además se ve que un pene erecto tiene un glande rojo, que es síntoma del flujo de sangre”.

100 años después de lo descrito por el artista, un médico, Ambroise Pare, reconocido como el padre de la medicina moderna, confirmó y describió en un tratado de Urología lo dicho por el pintor aficionado a la Medicina: 

La sangre desempeña un importante papel en el proceso de la erección.


sinrez@yahoo.com.mx


Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS