Morenovallismo, retos ante la tragedia

Ciudad de México /
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Tan legítimo es para cualquier mexicano construir su propio proyecto político para aspirar a gobernar su municipio, estado o el país, que a nadie se le puede condenar por ello.

Rafael Moreno Valle y Martha Erika Alonso concibieron su propio proyecto político para el estado y el país, al igual que el actual presidente de México, Andrés Manuel López Obrador. Margarita Zavala y Felipe Calderón hacen lo propio.

Cualquier iniciativa o proyecto político siempre será controvertido en la contienda política, pero en lo particular, con el proyecto de Martha Erika y Rafael Moreno Valle, se desató una campaña atroz para desaparecerlos, no para vencerlos en el debate de ideas.

Para sectores del Partido Revolucionario Institucional (PRI) y Movimiento Regeneración Nacional (Morena), con discursos de odio, buscaron por todos los medios frenar ese proyecto político denominado “morenovallismo”, como si el único con ese derecho fuera el fundador de Morena o de cualquier otro partido político.

Las diferencias políticas y la lucha por el poder trascendieron y tocaron las relaciones familiares de los desaparecidos personajes, fueron objeto de ataques que buscaban destruirlos, revelando incluso “secretos” que compartieron como familia y gobierno.

Vino la embestida política de los viejos aliados de Rafael Moreno Valle, muchos de ellos enquistados en Morena y el Partido del Trabajo (PT). Pese los beneficios recibidos, emprendieron una “guerra” sin cuartel para “acabar” y “destruir” al “matrimonio” de la “monarquía” poblana.

Las cabezas visibles fundadoras del morenovallismo enfrentaron también a propios, además de los “extraños”. Al interior del PAN, el proyecto político sobrevivió y se impuso a la embestida, igual o peor a la orquestada desde sectores radicales de Morena y del PRI (léase Mario Marín Torres).

Debatir, disentir, confrontar estrategias y mañas, en una contienda política, es tan natural en la lucha por el poder; sin embargo, en las elecciones locales del 1 de julio la contienda política se convirtió en una lucha fraticida.

Después de la tragedia del 24 de diciembre, al morir Martha Erika Alonso y Rafael Moreno Valle, el reto para el morenovallismo será sobrevivir o desaparecer, como proyecto político.

pablo.ruiz@milenio.com

  • Pablo Ruiz Meza
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