A unos días de cumplirse tres meses de la presentación del paquete contra la inflación y la carestía para controlar los precios en productos y servicios por un semestre, la realidad es otra.
En la microeconomía las familias siguen enfrentando una escalada de aumento de precios de los productos de consumo de la llamada canasta básica.
Poco o nada se habla al respecto, pero en los hogares la queja constante son los ingresos que cada día resultan insuficientes, pues se han reducido los salarios ante el incremento de precios.
Pese a las 16 acciones implementadas por el gobierno federal a partir del diálogo con las empresas para que participaran “de acuerdo con sus posibilidades y de manera voluntaria”, las medidas no se sienten en los bolsillos de las familias.
Solo durante la primera quincena de julio los precios no dieron respiro. El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) registró un aumento de 0.43 por ciento respecto al mes anterior.
Con este resultado, la inflación general anual fue de 8.16 por ciento, por encima de las expectativas del mercado, según el reporte del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Los productos y servicios que aumentaron de precio y tuvieron mayor incidencia en la inflación fueron: huevo, papa, loncherías, fondas, torterías y taquerías, electricidad, servicios turísticos en paquete, restaurantes y similares, transporte aéreo, refrescos, cebolla y naranja.
Respecto al alza en el precio del kilogramo de huevo, por ejemplo, los productores dicen que han buscado mantener el precio acorde a los costos de producción, sin que esto impacte en la economía del consumidor final.
Lo anterior fue señalado por el presidente de la Asociación de Avicultores en la región de Tehuacán, Jorge García de la Cadena Romero, ya que en varios comercios citadinos el precio de ese producto alcanza los 45 pesos, cuando hace dos meses iba de 32 a 35 pesos.
Algo está fallando tanto por el gobierno promotor del paquete contra la inflación y la carestía, como de los empresarios y las cámaras, porque a todas luces no se pudo contener el índice de precios y la inflación sigue una tendencia de precarización de los salarios.
pablo.ruiz@milenio.com