106 aniversario de la promulgación de la Constitución de 1917

  • De la utopía a la realidad
  • Rafael Palacios

Laguna /

La constitución de 1917 ha sido ejemplo para muchas otras naciones para diseñar su estructura jurídica, en su redacción original recoge la esencia de lo que se forjaría como país después de una revolución social que logró plasmar lo que había necesidad acorde a las circunstancias políticas y sociales de la época, que acorde a las nuevas realidades fueron adaptándose al texto constitucional.

Cabe destacar como episodio trágico la etapa neoliberal de México, después de los 80’s en el que se implementó un modelo económico que adelgazaba la responsabilidad del Estado en su obligación de garantizar los derechos sociales a la población, dejando acorde a los lineamientos de organismos financieros internacionales, que el mercado fuera el que se encargara de regular los mecanismos de satisfacer las necesidades más elementales de las familias e individuos, instalando una competencia en condiciones sociales muy desiguales para quienes pretendían un desarrollo en cualquier plano de su vida.

La clase política que condujo al país durante tres décadas de neoliberalismo en México no tuvo consideración alguna con los sectores más desprotegidos, los derechos sociales como la educación y la salud que la constitución contenía, los cuales eran una responsabilidad del Estado garantizar de manera universal, gratuita y de calidad, se convirtieron en mercancías que se vendían desde el sector privado, y lo que correspondía al Estado fue gradualmente disminuyendo presupuesto hasta poner el sistema educativo y de salud totalmente devastados, esta determinación política y económica ocasionó una gran crisis social que se tradujo en crisis de seguridad y de falta de valores en gran parte de la población.

Esos treinta años de modelo antisocial, le arrebató a generaciones de niños y jóvenes la oportunidad de desarrollarse académicamente, de tener fuentes de empleo en condiciones de dignidad salarial, esas determinaciones de una elite económica que actuaba sin escrúpulo, sin importarles las consecuencias trágicas e inhumanas, por eso hoy la realidad del país es esa gran degradación social que a varias regiones sumergidas en un lamentable ambiente de inseguridad, de violencia desbordada.

Por eso fue fundamental irrumpir ese modelo neoliberal, redireccionar la Constitución para retomar su esencia de un modelo social, en donde se ponga como principal responsabilidad del Estado el desarrollo humano, como individuo y como familia, plasmando los derechos inmersos en programas de bienestar que no estaban en el texto constitucional, implementando con ello mecanismos de exigibilidad y garantizando su aplicación para que no sea letra muerta como lo fue durante décadas que eran derechos anunciados sin que fueran realmente aplicados ni fácilmente exigibles.

Hoy la Constitución está siendo reformada acorde a las nuevas realidades políticas y sociales, por una abrumadora determinación democrática, como nunca antes en la historia reciente del país, hay un gran respaldo social a las nuevas formas de hacer gobierno, esto se refleja y materializa en las enmiendas de dicho texto constitucional, que seguirá mutándose para plasmar las nuevas realidades, acorde a los nuevos tiempos de la globalización en el ámbito internacional y acorde a las nuevas exigencias sociales del país.

Por mucho que quieran distorsionar, calumniar que se inserta un modelo socialista o comunista en el país que solo existe en discursos carentes de argumentos desde un sector que se opone a las transformaciones, es fundamental despejar insultos y dudas al respecto con sustentos técnicos, con afirmaciones verificables, lo importante es el humanismo de la Constitución y el nuevo diseño institucional del Estado enfocado a cumplir sus fines originales de tener una sociedad en armonía y desarrollo.

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