La charrería federada tiene un gran número de festejos sociales, como la coronación de reina de cada asociación, de cada unión estatal, de cada categoría deportiva y de la Reina Nacional, situación que es muy bien aceptada porque se reconoce en forma general el trabajo, dedicación y esfuerzo que se hace en este sector, otros festejos son los aniversarios de cada una de las asociaciones del territorio charro y de la misma institución.
En la gran mayoría de estos eventos sociales se ha contado con la presencia de Salvador Barajas del Toro, como presidente nacional, así como de otros elementos de su consejo directivo, quienes no pierden la oportunidad de asistir, teniendo una actitud muy destacada, con discursos elocuentes y expresivos, que seguramente convencen de que Barajas del Toro está trabajando para el bien de toda la charrería organizada, en pocas palabras y en forma muy hábil, como buen político, a cada quien le dice lo que quiere escuchar, pero, en los hechos está haciendo todo lo contrario.
Sería más positivo resolver los verdaderos problemas que presenta la charrería federada, que tener ese exceso de protagonismo.
Cada uno de los casos que se están viviendo son hechos que ya marcaron definitivamente la gestión de Barajas del Toro (2024 – 2028), así bajo estas condiciones, y a un año con tres meses de haber tomado el cargo, inició su gestión omitiendo los resultados de la auditoría externa, máxime que se sabe que recibió una institución en quiebra fraudulenta (por ser con dolo, engaño o mala fe) y en quiebra culpable (por mala gestión o negligencia), situación que Salvador Barajas encubrió, convirtiéndose en cómplice.
Zacatecas vive una situación difícil con su lienzo charro, El Monumental, inmueble que fue construido con la finalidad de fomentar la práctica de la charrería y que en la actualidad sirve a otros intereses y hasta la fecha no han recibido apoyo por parte del Presidente Nacional, ya que el PUA zacatecano, Antonio Aceves Sánchez, quien debería estar comprometido con la charrería de su estado, simple y sencillamente se muestra ausente.
Bajo este mismo contexto se encuentra el estado de Michoacán, ya que, a pesar de que tenían un candidato de unidad para ser presidente de unión, no cuentan con PUA, porque gracias a intereses ajenos, los federativos impusieron a Federico Domínguez Lara, como delegado, personaje que tiene una mínima aceptación, pero lo mantienen en ese cargo para controlar los nombramientos, sedes y campeonatos oficiales, y ahora, con motivo de la próxima encuesta, intentan bloquear, minimizar, anular y condicionar a algunas asociaciones para que no puedan federarse, tal es el caso de ex Hacienda San Bartolo, que ha organizado diferentes campeonatos como el Nacionalito, el Independencia, Charros Mayores y múltiples estatales.
Ahora le están pidiendo una serie de requisitos para limitarlo en cualquier trámite oficial ante la FMCH, incluso le exigen una copia de las escrituras del lienzo, el acta protocolaria y el nombramiento de presidente, entre otras muchas cosas.
Lo anteriormente expuesto es tan solo una pequeña muestra de todo lo que no ha hecho para el beneficio de sus representados, pregunto, ¿con qué cara y con qué calidad moral, Salvador Barajas del Toro se presenta en todo tipo de eventos sociales, aparentando que respeta los estatutos y que trabaja por el bien de nuestro deporte nacional?