Sector minero mexicano sin rumbo para el futuro

Ciudad de México /

Se prevé una mayor presencia de empresas estadunidenses, respaldadas por el apoyo financiero de su gobierno, así como por medidas de seguridad en las minas y el acceso a un mercado en expansión. Esta situación puede dejar a México limitado únicamente a la extracción y envío de los recursos al socio comercial, sin aprovechar plenamente su potencial. Es fundamental que México fortalezca sus capacidades para negociar contratos y procure una participación más equitativa en términos de impuestos, concesiones y porcentajes que el Servicio Geológico Mexicano (SGM) pueda obtener en cada contrato mixto celebrado con entidades privadas.

Los minerales críticos constituyen recursos, tanto metálicos como no metálicos, que cumplen con dos criterios fundamentales: son imprescindibles para el funcionamiento de las economías modernas y el desarrollo de tecnologías energéticas limpias, y presentan un elevado riesgo de interrupción en su cadena de suministro.

El panorama internacional ha reconocido la importancia de establecer alianzas estratégicas entre países y regiones para la explotación de minerales críticos, considerando que este sector representa una oportunidad comercial relevante, aunque limitada por las reservas disponibles de cada mineral.

Recientemente, Estados Unidos recibió a representantes de 54 países y de la Comisión Europea, incluidos 43 ministros de Exteriores y otros funcionarios, durante la Reunión Ministerial sobre Minerales Críticos. En dicho encuentro se enfatizó que estos recursos, junto con las tierras raras, constituyen elementos esenciales para el crecimiento económico mundial, especialmente, ante la expansión del mercado global.

Dicha reunión es parte de la estrategia a mediano y largo plazo que le permitirá el controlar el precio del barril de petróleo y, en los próximos años, ejercer presión sobre la distribución del gas natural, considerando su posición como principal productor a nivel global hacia una transición energética. Ante la escasez de minerales y tierras raras disponibles, actualmente, en dicha reunión sobre minerales críticos se firmaron marcos bilaterales y memorandos de entendimiento (MOU) para asegurar, en el futuro, tener a estos para su industria. Además, se anunciaron oportunidades de financiación del gobierno estadunidense para proyectos estratégicos relacionados con minerales, tanto dentro como fuera del país, y se celebró la puesta en marcha del Foro de Participación sobre Recursos y Geoestrategia (Resource Geostrategic Engagement – FORGE). Este foro tiene como objetivo crear cadenas de suministro de minerales y tierras raras que disminuyan el control que ejerce China en este sector a nivel mundial. Actualmente, los precios de estos recursos dependen del país asiático, como ha ocurrido en las últimas décadas en el mercado del litio.

Estados Unidos ha respaldado y continuará respaldando diversos proyectos nacionales e internacionales mediante inversiones públicas y privadas. Esta estrategia contribuye a fortalecer tanto la seguridad nacional como la competitividad económica del país. Para ello, se cuenta con el apoyo del Banco de Exportación e Importación de Estados Unidos (EXIM), el Departamento de Energía (DOE), el Departamento de Defensa, la Corporación Financiera para el Desarrollo Internacional (DFC) y la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR).

Entre los acuerdos celebrados por Estados Unidos, se suscribió uno con México, motivado por la creciente influencia de China en la explotación de diversas minas en el territorio mexicano. Este acuerdo, fundamentado en la constitución y las leyes vigentes de ambos países, y bajo el principio de respeto mutuo a la soberanía nacional, establece que ambas partes deberán desarrollar un plan de acción en los próximos 60 días, abordando dos ejes principales:

  • Evaluar las políticas y mecanismos comerciales coordinados, tales como la implementación de precios mínimos en frontera para minerales críticos importados, focalizándose inicialmente en determinados minerales a definir.
  • Incluir la consideración de precios mínimos dentro de un acuerdo plurilateral sobre el comercio de minerales críticos, así como identificar las medidas necesarias para garantizar la resiliencia de las cadenas de suministro.

La viabilidad de este escenario se fundamenta en las modificaciones efectuadas a la Ley Minera en 2023. Es previsible que se implemente un modelo similar a los desarrollados por Pemex y CFE, bajo esquemas mixtos de inversión público-privada gestionados a través del Servicio Geológico Mexicano. Para que el SGM pueda integrarse eficientemente a esta nueva modalidad de explotación, será necesario asignarle un presupuesto más amplio.

La reforma a la Ley Minera del 8 de mayo de 2023 confiere al Servicio Geológico Mexicano un papel central y estratégico, estableciéndose como el único organismo autorizado para llevar a cabo actividades de exploración minera en México. La exploración se realizará mediante asignaciones mineras otorgadas por la Secretaría de Economía al SGM, quien podrá suscribir convenios con particulares para la exploración de lotes, sujeto a condiciones estrictas y plazos limitados. El SGM tiene la responsabilidad de identificar y cuantificar yacimientos de minerales estratégicos para la transición energética y la seguridad nacional. Estas acciones permitirán la alineación con el nuevo acuerdo sobre minerales críticos y tierras raras, y próximamente se deberá establecer un mecanismo de integración con el Servicio Geológico de los Estados Unidos.

El Servicio Geológico Mexicano no puede explotar minas directamente. Actualmente, las concesiones no se otorgan al primer solicitante; el SGM realiza primero la exploración y, si identifica potencial, el Estado licita la concesión de explotación. Cuando una empresa privada obtiene la concesión, esta tiene una vigencia de 30 años, prorrogables por otros 25 bajo ciertas condiciones. Las compañías dependen de la información geológica proporcionada por el SGM, lo que puede propiciar contratos mixtos de exploración con empresas estadunidenses, permitiendo cierta continuidad en el otorgamiento de concesiones a quienes asumen el riesgo. Es importante recordar que tanto el SGM como la ley reconocen el derecho de retribución: cuando un particular colabora en la exploración y esta resulta exitosa, adquiere el derecho a una contraprestación o preferencia en la licitación.

En un plazo de 60 días, México y Estados Unidos deberán alinear las políticas mineras con la revisión del T-MEC, programada para 2026, con el objetivo de garantizar cadenas de valor tecnológicas y una explotación minera eficiente.

Según el SGM, la inversión minera en México ha sido volátil en las últimas dos décadas. Tras alcanzar su pico de 8 mil 433 millones de dólares en 2012, la cifra ha disminuido por la falta de nuevas concesiones y cambios legales.Prevé una caída de más de 3 mil 800 millones en 2025, el nivel más bajo en casi diez años. El sector requiere inversión, tecnología y estrategias a largo plazo.

En México, se registran actualmente 529 proyectos mineros, de los cuales 228 están en fase de exploración, 180 en producción, 24 en desarrollo y 97 se encuentran suspendidos o cesados. De estos proyectos, 20 corresponden a litio en etapa de exploración (principalmente en formaciones de arcilla), 55 a cobre, y la mayoría de iniciativas relacionadas con tierras raras permanecen en fases iniciales de prospección o exploración.

Actualmente, operan 158 empresas en México. De estas, 124 son originarias de Canadá y 17 de Estados Unidos. China cuenta con alrededor de cuatro compañías; tres participan en inversiones de exploración y desarrollo, mientras que una, Ganfeng Lithium, ha visto cancelada su concesión para la explotación de litio en la mina de Sonora. Actualmente, Ganfeng mantiene un proceso de arbitraje contra el Gobierno de México debido a la revocación de sus nueve concesiones.

La mina actualmente gestionada por LitioMEx presenta el desafío de que el litio se encuentra mezclado con arcilla, lo cual implica un proceso de extracción considerablemente más complejo y costoso en comparación con los métodos utilizados en salares o roca dura.

México aún carece de la infraestructura adecuada para llevar a cabo este tipo de extracción. A nivel mundial, existen únicamente seis minas de estas características, la mayoría de las cuales se encuentran en fases de exploración, prefactibilidad o construcción, y no han iniciado operaciones comerciales a gran escala. Actualmente, solo una mina de este tipo, Thacker Pass en Nevada, Estados Unidos, proyecta iniciar su explotación masiva en 2028. México puede considerar esta experiencia como referencia para acelerar la extracción de litio en Sonora. Bajo las condiciones técnicas y financieras actuales, LitioMEx puede alcanzar una producción a escala comercial entre 10 y 15 años.

México busca alcanzar la soberanía energética; sin embargo, esta meta enfrenta desafíos significativos. A corto y largo plazo, la independencia energética requiere tecnología proveniente de mercados extranjeros, ya que actualmente, no existen inversiones sustanciales en investigación o desarrollo para la explotación de minerales críticos y tierras raras en el país. Por ello, México depende de su socio comercial para avanzar en este ámbito.


  • Ramses Pech
  • pech.ramses@outlook.com
  • Ramsés Pech. Experto en la industria de hidrocarburos, energía geotérmica, energía y economía, actualmente se desempeña como Asesor en proyectos de energía y economía tanto para la industria privada como para los Gobiernos, socio del grupo Caraíva y asociados.
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