Jaecoo debutó en Reino Unido en enero de 2025 y para finales de ese año, la marca de China tenía ya una participación de 1.4% en ese mercado. Para ponerlo en contexto, esto es más que lo que venden en ese país marcas como Honda o Porsche.
Bloomberg reportó ayer que la Jaecoo 7, una SUV que tiene un precio de unos 47 mil dólares, se coló al sexto lugar en ventas en ese país (y que como se parece un poco a los modelos de Land Rover, la apodan “la Range Rover de Temu”).
Evidentemente, este tipo de datos ya no nos sorprenden en México: aquí las marcas de China llegaron a conquistar el mercado y para 2025 se habrían quedado con más de 15% de las ventas de autos nuevos.
Más allá de lo que está sucediendo alrededor del mundo con las armadoras chinas, es importante entender un poco más del contexto.
Dos datos: 2025 fue el cuarto año consecutivo en el que en China murieron más personas que las que nacieron. La tasa de natalidad está retrocediendo muy rápidamente y el número de nacimientos bajó de 9.54 millones en 2024 a 7.92 millones en 2025 (mientras que se registraron 11.31 millones de fallecimientos).
Las autoridades están muy consternadas por esta situación y están implementando todo tipo de medidas para tratar de revertir la tendencia, aunque hasta ahora nada les ha funcionado. Lo último: impuestos adicionales a preservativos y otros medios anticonceptivos.
Por otro lado, el monto que las empresas de China están invirtiendo fuera de su país es mayor que lo que las empresas globales invierten en China. De acuerdo con The Economist, los ingresos que generaron las compañías chinas en otros países aumentaron 30% entre 2021 y 2024.
Ante un mercado local que está volviéndose más chico, las empresas de ese país están acelerando a nivel global. Por primera vez en la historia reciente estamos viendo que invierten en crear marcas y una infraestructura que va dirigida al consumidor final. Ya no se trata de competir con bienes de bajo costo y que eran claramente de calidad inferior: aunque sí siguen ofreciendo el precio como uno de sus atributos, ahora buscan ganar clientes con productos que tienen más cualidades y un diseño distintivo.
Estas empresas están por todos lados. Además de armadoras como BYD, Geely o Great Wall Motor, destacan cadenas como Luckin Coffee, Miniso y Urban Reviro (apodado el Zara de China). Están los dispositivos de Huawei, Xiaomi y Oppo, las computadoras de Lenovo, o los drones de DJI. Los coleccionables de Pop Mart (como los famosos Labubu). Las plataformas de comercio electrónico, como Shein, Temu y Alibaba. ByteDance y TikTok, DeepSeek, Tencent, Baidu, DiDi…
Es una lista que no para de crecer.
El artículo de The Economist alega que las empresas chinas tienen años observando cómo operan las multinacionales que están en su país —han aprendido muchísimo y ahora están utilizando ese conocimiento para competirles en casa.
En todo esto, México pareciera ser un mercado especialmente atractivo para estas marcas y es muy probable que le pongan especial atención a sus operaciones aquí. Si tienes un negocio —en la industria que sea— mantente informado y prepárate: puede ser que pronto se te aparezca un nuevo competidor.