Estuve el fin de semana turisteando en la Ciudad de México. Mi esposa, una de mis hijas y yo aprovechamos para pasear por los parques, probar distintos tipos de cocinas y hasta caminar por Reforma el domingo en la mañana.
Más allá de todos los problemas que enfrenta una ciudad tan grande y compleja, la realidad es que la CdMx es también un lugar extraordinario. Y eso se refleja en la cantidad de extranjeros que en los últimos años se han mudado a esta ciudad.
Mientras veíamos familias de franceses, indios, norteamericanos y argentinos —entre otros— yo no dejaba de pensar en todo lo que ha venido haciendo la administración del presidente Trump para bloquearle a la llegada a los extranjeros.
La última es lo que está pasando con las famosas visas H-1B, que son específicamente para trabajadores “altamente capacitados”. Este programa, que está limitado a 85 mil visas de este tipo por año, es el que usan empresas como Meta, Amazon o Nvidia para contratar a quienes consideran que son los mejores candidatos para trabajar en sus equipos, independientemente de la nacionalidad que tengan.
Trump alega que el programa H-1B se ha abusado por las empresas, y que éstas deberían darle prioridad a contratar norteamericanos. Ahora, buscando desincentivar a las empresas a “importar” empleados, su administración está proponiendo que las compañías tengan que pagar más de 100 mil dólares por cada una de estas visas.
Hace un par de meses un juez les frenó la propuesta original, pero Trump está relanzándola por otra vía: está claro que de plano quieren imponer esta medida.
¿No debería México aprovechar esta coyuntura? ¿Por qué no apostar, como país, a crear las condiciones para que los mejores ingenieros del mundo quieran venirse a trabajar a México?
Ojo: el actual CEO de Microsoft, Satya Nadella, llegó originalmente a Estados Unidos con una visa H-1B. Lo mismo para Sundar Pichai, CEO de Alphabet, o para Vinod Khosla, el reconocido inversionista. Es más, hasta Elon Musk inmigró a ese país con este tipo de visa.
Aquí hay una oportunidad interesante para las empresas de este país. Por supuesto que siempre tienen la primera opción de contratar nacionales, pero la actual situación en EU podría estar ocasionando que talento extremadamente valioso —personas altamente capacitadas y con conocimientos técnicos de primera— se quedarán en el limbo esperando una oportunidad para irse a nuestro vecino del norte.
¿Y si los invitamos mejor a que se vengan acá? ¿No le convendría a nuestras empresas tener este tipo de talento en sus equipos?
Hoy hay ya miles y miles de extranjeros que están eligiendo nuestro país. ¿Qué podríamos hacer para atraer a los mejores?
La silver economy
De acuerdo con el Denue, hay ya alrededor de mil 325 unidades económicas catalogadas como Asilos y otras Residencias para el Cuidado de Ancianos —60 por ciento más que en 2018. Hoy, los adultos mayores (personas de más de 60 años) representan alrededor de 13 por ciento de la población, pero el Consejo Nacional de Población estima que para 2030 habrá más adultos mayores que niños de 14 años o menos. Qué gran oportunidad para quienes estén desarrollando productos y servicios para este segmento de la población.