El miércoles de la semana pasada, la presidenta Claudia Sheinbaum convocó en el Museo Nacional de Antropología e Historia a más de mil personas con el propósito de impulsar la inversión en el país.
“México tiene certidumbre, puedo asegurárselos. El gobierno quiere que haya inversiones”, dijo ante la concurrida asistencia.
La mandataria se ha puesto como objetivo hacer que el país crezca y, por tanto, está decidida a remover los obstáculos que impiden la inversión.
Resulta frustrante, en este contexto, que la inseguridad continúe siendo la barrera principal para que la curva de la economía mexicana deje de parecerse al electrocardigograma de un moribundo.
Ayer fueron encontrados los restos sin vida del ingeniero industrial José Ángel Hernández Velez, empleado de Vizsla Silver, compañía minera de origen candiense.
Se trata de una de las 10 personas reportadas como desaparecidas el viernes 23 de enero en el municipio de Concordia, Sinaloa.
Este hallazgo confirmaría un acto de la delincuencia organizada — presuntamente del cártel de Sinaloa (facción Chapitos)— en contra de Vizsla Silver.
Antes se supuso que podía tratarse de un secuestro, pero al no haber solicitud de rescate la autoridad se vio en la obligación de reformular la hipótesis.
Cabe que la privación de la libertad de Hernández Velez y sus compañeros tenga que ver con extorisión y cobro de piso, o con el reclutamiento de personal especializado por parte de los delincuentes para operar sus propias minas.
Más allá de Concordia, Sinaloa, la constatación del levantamiento y asesinato de este ingeniero se recibe como un mensaje contrario a la certidumbre prometida por la Presidenta.
Entre 2021 y 2025, Vizsla Silver invirtió en el país más de 250 millones de dólares y recientemente sus accionistas anunciaron un financiamiento internacional de 300 millones más.
¿Cómo convencer a esta minera de seguir apostando por México cuando su personal corre tanto riesgo?
No bastará con encontrar al resto de los mineros desaparecidos, tampoco con sumar a los presuntos responsables del crimen a la lista de los 30 mil “generadores de violencia” detenidos por el actual gobierno.
Zoom: La certidumbre que necesita la economía no se decreta con las palabras, tampoco con la actuación remedial a los problemas del día a día. Lamentablemente, tomará tiempo antes de que podamos recuperar la confianza necesaria para dentonar el crecimiento.