Para la red de amigos de Andrés Manuel López Beltrán que ocuparon cargos clave durante la administración de su padre será difícil escapar del escrutinio público.
El escándalo que estalló cuando él mismo dio a conocer la revocación de su visa de ingreso a Estados Unidos contagió de inmediato el interés por esas personas: Daniel Assaf Manjarrez, Alberto Becerra Mendoza, Daniel Arturo Casasús, Juan Pablo de Botton, Alejandro Calderón Alipi, Alex Tonatiuh Márquez Hernández, Antonio Martínez Dagnino y Amílcar Olán.
Dos vectores los vinculan: una antigua amistad con alguno de los hijos de Andrés Manuel López Obrador y el haber ocupado posiciones de alta responsabilidad relacionadas con la asignación de contratos públicos de obra, servicios y compras, o con la supervisión de áreas estratégicas del Estado mexicano como las aduanas y los aeropuertos.
Encabeza la lista Alex Tonatiuh Márquez Hernández, quien habría sido el primero del grupo al que el gobierno estadunidense retiró la visa. El hecho se hizo público en diciembre de 2025, pues al mismo tiempo que se dio a conocer la noticia, Márquez Hernández dejó la oficina que ocupaba como director general de Investigación Aduanera de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM).
Dentro de esa dependencia, entre otras tareas, era el encargado de inspeccionar los buques en los que ingresaron ilegalmente enormes cantidades de combustible. Esa responsabilidad al frente de la ANAM coincide, en la misma línea de tiempo, con el arribo de al menos diez buques vinculados a la red de huachicol fiscal en la que presuntamente estarían involucrados los hermanos Manuel y Fernando Farías Laguna.
Vale destacar que, a diferencia de estos dos hermanos, la Fiscalía General de la República (FGR) no ha informado, hasta la fecha, de investigación alguna contra Márquez Hernández.
Él es amigo de Andy López desde la infancia: se conocieron de niños en Teapa, Tabasco. Ese pasado le ayudó sin duda para acceder a un puesto tan importante en la ANAM y probablemente explique también la inacción de la FGR.
Zoom: los antiguos afectos, el puesto, la renuncia, el presunto delito y las visas colocan hoy a Márquez Hernández en una situación muy incómoda; lo mismo que a su compañero de juegos de la infancia.