Por unanimidad, mil 800 delegados eligieron ayer a Ariadna Montiel como presidenta nacional de Morena. Este congreso, el octavo en la historia del partido, estuvo cargado de significados.
No pasó desapercibida la ausencia del gobernador con licencia, Rubén Rocha Moya. Tampoco el llamado a la unidad cuya repetición excesiva remite a las grietas y fracturas que abundan en ese cuerpo político. El discurso de la nueva líder dio también el pistoletazo de salida rumbo a las macro elecciones de 2027.
Esos comicios representan el mayor desafío porque la opinión popular sobre Morena y sus preferencias electorales han caído de manera importante en el último año.
Mientras que, en febrero de 2025, presumía un 56 por ciento de intención de voto, en marzo de 2026 esa cifra se redujo a 34 por ciento, es decir que extravió 22 puntos en solo doce meses. Algo similar sucedió con las opiniones positivas que, en el mismo periodo, pasaron de un 70 a un 54 por ciento.
¿Qué propuso Ariadna Montiel para evitar ser devorados por el minotauro y sacar a su partido del laberinto? Un hilo tejido con tres hebras: organización territorial, defensa de la soberanía y caricaturizar a los adversarios como traidores a la patria.
Montiel recordó a la concurrencia que ella organizó a los 60 mil operadores políticos que levantaron los padrones y entregan los recursos de los programas del bienestar. Esa red servirá para que Morena profundice sus raíces en el territorio.
Propuso también la celebración de 2 mil 400 jornadas, una por cada municipio del país, para la defensa de la soberanía. En el pasado, jornadas similares alrededor de otros temas, como el desafuero (2005) o la reforma eléctrica (2013-2014) sirvieron con éxito para agregar y orientar a la militancia.
Después de ayer quedó claro que la campaña electoral de Morena, de cara a 2027, utilizará el rechazo al injerencismo de Donald Trump como mástil para cohesionarse.
Derivado del argumento anterior, quien no esté con Morena será acusado de traición. Lo dijo Montiel con todas sus letras: “la oposición son traidores a la patria.”
Zoom: territorio, soberanía y lealtad a la Nación, (definida como lealtad a López Obrador y Claudia Shienbaum), serán las tres consignas para la batalla que viene. De ellas dependerá que, igual y como se narra el mito griego, Ariadna termine coronada por el triunfo, o bien, abandonada en una playa.