En abril, cuando Fernando Farías Laguna fue detenido en Argentina, se le presentó, junto con su hermano Manuel, como la cabeza de una inmensa red de huachicol fiscal.
Cuatro meses después, esa percepción ha cambiado. La evidencia que los inculpa no confirma que los sobrinos del exsecretario de Marina Rafael Ojeda sean el cerebro de la operación.
Hay tres testimonios que merecen atención: la carta en la que el difunto contralmirante Fernando Guerrero Alcantar narra lo que supo de las operaciones ilegales, la declaración de Juan Carlos Soto Picha, subdirector de Operación Aduanera en Guaymas, y la del capitán Alejandro Torres Joaquín, exdirector de la aduana de Tampico.
El expediente de la Fiscalía General de la República probablemente contenga mucho más. A reserva de que esa información se haga pública, los tres documentos coinciden en señalar a los hermanos Farías Laguna como parte de la red, pero ninguno los ubica en el escalón más alto de ese edificio criminal.
Guerrero Alcantar no los acusa directamente, pero identifica como operadores a personas cercanas a ellos, como el capitán Clímaco Aldape Utrera y el capitán de corbeta retirado Miguel Ángel Solano Ruiz.
Al narrar la operación para evadir impuestos, Soto Picha afirma que contó con la venia de los Farías Laguna. Sostiene que “jugaron un papel importante de respaldo al pasar combustibles o cualquier cosa por aduana; sé que la ANAM estaba corrompida, pero en Marina también había corrupción”.
Torres Joaquín añade que el esquema de sobornos contaba con el respaldo de Fernando y Manuel Farías Laguna, sobrinos del anterior secretario de Marina.
No obstante, estas declaraciones, leídas con atención, obligan a mirar más allá de esos dos nombres. La de Soto Picha alude a Andy —Andrés Manuel López Beltrán— como parte de las operaciones, y menciona a Horacio Duarte, exdirector de Aduanas. A ellos se suman muchos otros que trabajaron para la ANAM y la Marina.
Gracias a estas pruebas filtradas a la prensa, se ha ido diluyendo la impresión inicial de que los sobrinos de Ojeda eran los máximos responsables del megafraude. A cambio, otros actores más influyentes han ganado notoriedad.
Zoom: Cuando Farías Laguna aterrice de vuelta en México, probablemente conoceremos más de esta trama en la que decenas de personas hicieron un negocio multimillonario durante la administración de Andrés Manuel López Obrador.