La quinta transformación fue parida en poco menos de 34 horas: el tiempo que transcurrió entre el regreso de Rubén Rocha Moya a la gubernatura de Sinaloa y la solicitud de licencia con que, por segunda ocasión, se apartó del cargo.
No sabemos todavía por qué este experimentado político sinaloense decidió volver a su antigua oficina, pero hay certeza sobre lo que lo hizo recular: bastó un mensaje de la presidenta Claudia Sheinbaum en sus redes sociales, no sólo para que Rocha echara marcha atrás, sino para que el movimiento que llevó a la mandataria a la Presidencia se alineara sin chistar bajo su mando.
La redacción del texto es calculadamente ambigua, lo bastante para servir de abrigo a más de uno: “el poder sin principios se vuelve arrogancia; el poder sin límites, abuso; y el poder que olvida al pueblo termina enfrentándose a la historia… México merece servidores que entiendan que los cargos son pasajeros, pero la responsabilidad ante la nación es eterna”.
¿Le quedan a Rocha los términos “arrogante”, “abusivo” y “carente de principios”? Sin lugar a dudas. Pero no sólo a él: le vienen bien a muchos otros encumbrados del movimiento que llevó a Sheinbaum a Palacio Nacional.
Ahí dentro, la horda de arrogantes, abusivos y carentes de principios es gigante. Están los que han amasado fortunas considerables, los que se asumen irremplazables, quienes han pactado con el crimen organizado y también los que han lucrado indecentemente con su influencia.
Todos ellos son los responsables de que Morena siga cayendo en las encuestas; son los mismos que alimentan la decepción y el desencanto, y a ellos se atribuirá el fracaso del proyecto lopezobradorista.
Mucho tiempo soportó la mandataria respetando el lugar destacado que su antecesor concedió a cada una de estas personas. Lo hizo quizá por lealtad, pero sobre todo porque, de haber acelerado la ruptura, se habría achicado la base de legitimidad sobre la que descansa su poder.
Debió esperar a que se equivocaran. ¡Y vaya que lo hicieron! Ahí están la carta del frívolo Andrés Andy López Beltrán o el intento de Rocha por recuperar el fuero.
Gracias a la tremenda imprudencia de estos sujetos, Sheinbaum podrá decir que la ruptura con el pasado no ocurrió porque ella la propiciara, sino porque las circunstancias la orillaron.
Zoom: Si la cuarta transformación está herida de muerte, no quedará sino dar paso a lo que sigue: la quinta transformación, liderada por Sheinbaum y nadie más.