Pegasus, utilizado por el gobierno de AMLO

Política zoom

Ricardo Raphael

Ricardo Raphael
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El domingo 3 de julio mi hijo de 12 años recibió un mensaje de audio vía WhatsApp de parte de un desconocido en el cual se mencionaban, de manera amenazante, mi nombre y el de mi padre.

Cinco días después fue publicada en redes sociales una conversación telefónica privada entre mi persona y Salvador Leyva Morelos Zaragoza, secretario técnico contra la tortura del Instituto Federal de Defensoría Pública.

El sábado 9 de julio me comuniqué con Leopoldo Maldonado, director de Artículo 19, para comentar con él ambos hechos. Él me sugirió que entregara mi dispositivo celular a la Red en Defensa de los Derechos Digitales (R3D) para averiguar si había sido infectado por el malware Pegasus.

A su vez, R3D encargó a Citizen Lab de la Universidad de Toronto que analizara la información extraída de mi celular. Ese laboratorio confirmó que entre los meses de octubre y diciembre de 2019 y en distintas fechas de 2020 fui objeto de espionaje a través del programa Pegasus, el cual es vendido únicamente a dependencias gubernamentales.

Este hecho contradice las declaraciones del presidente Andrés Manuel López Obrador, quien afirma que en su gobierno no se espía a periodistas.

Tengo convicción de que la oficina espía está adscrita a las fuerzas armadas, ya que la primera infección coincide con la fecha de publicación de Hijo de la Guerra (Planeta), relato de no ficción sobre la historia del grupo criminal Los Zetas.

Los días previos a la infección ofrecí al menos veinte entrevistas en medios de comunicación para promover el libro, narrando la historia de ese brazo armado del cártel del Golfo, el cual fue integrado a partir de una veintena de militares que pertenecieron al Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales y que recibieron entrenamiento en Estados Unidos.

Esos mismos sujetos constituyeron más tarde un cuerpo paramilitar de alrededor de 500 individuos cuya violencia se encuentra en el origen de la ola de mortandad que todavía hoy azota al país.

Zoom: Ahora sé que este relato me volvió objeto de espionaje ilegal por parte de las áreas de inteligencia de la Defensa Nacional que no solamente espían a periodistas, sino también comparten el material espiado con terceros, tal como ocurrió con la conversación telefónica antes referida y también con quien envió el mensaje amenazante al teléfono de mi hijo. (Para más información, ver ejercitoespia.mx).

Ricardo Raphael@ricardomraphael

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