Reos son los dueños de los penales

Ciudad de México /

Quiere presentarse como un hecho aislado la fuga y el motín en el centro penitenciario de Ciudad Juárez, donde murieron 17 personas y 30 criminales escaparon de la justicia.

Ayer anunció el gobierno chihuahuense de María Eugenia Campos que ha despedido ya al director del centro penitenciario, Alejandro Alvarado Téllez, y que las indagatorias para determinar responsabilidades darán pronto resultados.

Como si no fuese a repetirse, las autoridades declaran para luego seguirse de largo. Y, sin embargo, llevamos más de veinte años de fugas y motines similares, en varias prisiones, sobre todo del norte de México.

También es común enterarse de que hay reos que no son reos sino inquilinos vip de las prisiones mexicanas. Es el caso de Ernesto Alfredo Piñón de la Cruz, alias El Neto, que tenía jacuzzi en su celda, televisores de pantalla grande y una sala para atender con comodidad y lujo a sus visitas.

En efecto, los reclusorios mexicanos son hoteles cinco estrellas para quien puede pagar por sus mejores cuartos.

Esto es así porque el sistema penitenciario, sobre todo el administrado por las autoridades estatales y municipales, está diseñado para asegurar el autogobierno de los reclusos.

En el mundo, la proporción entre custodios y presos es de uno por cada diez. En México, en cambio, la proporción es de un guardia por cada sesenta personas privadas de la libertad. Es humanamente imposible que un solo funcionario pueda hacerse cargo de tantos reos.

Una política errada de austeridad, horarios excesivos y pésimos sueldos, continuada por décadas, ha provocado que los administradores de las cárceles mexicanas no sean los custodios sino los presidiarios más pudientes.

De ahí que ocurran, con relativa facilidad, motines y fugas, y también que se privilegie con comodidades desmedidas a quienes optan por refugiarse, durante un tiempo, tras las rejas.

En sentido inverso, los desposeídos que viven en la cárcel, quienes no cuentan con riqueza ni medios, son la casta peor tratada, objetos para la extorsión y material desechable de la violencia.

Zoom: no es una investigación, en singular, lo que se necesita para comprender lo sucedido en el penal de Ciudad Juárez. Urge repensar el sistema penitenciario y, sobre todo, erradicar el autogobierno. Pero el tema no está entre las prioridades de ningún gobernante.

Ricardo Raphael

@ricardomraphael


  • Ricardo Raphael
  • Es columnista en el Milenio Diario, y otros medios nacionales e internacionales, Es autor, entre otros textos, de la novela Hijo de la Guerra, de los ensayos La institución ciudadana y Mirreynato, de la biografía periodística Los Socios de Elba Esther, de la crónica de viaje El Otro México y del manual de investigación Periodismo Urgente. / Escribe todos los lunes, jueves y sábado su columna Política zoom
Más opiniones
MÁS DEL AUTOR

LAS MÁS VISTAS

¿Ya tienes cuenta? Inicia sesión aquí.

Crea tu cuenta ¡GRATIS! para seguir leyendo

No te cuesta nada, únete al periodismo con carácter.

Hola, todavía no has validado tu correo electrónico

Para continuar leyendo da click en continuar.