La colecta

Ciudad de México /

El 19 de septiembre de 2017, al filo de la una y cuarto de la tarde, un terremoto de 7.1 en la escala Richter sacudió la Ciudad de México. La alarma sísmica no sonó. Se cayeron más de cuarenta edificios. Un año después, el gobierno de Miguel Ángel Mancera contabilizó casi 12 mil construcciones y 30 mil personas afectadas.

Las campañas por las elecciones federales de 2018 estaban a todo vapor, y la mayoría de los partidos prometieron regresar parte de su financiamiento para donarlo a los damnificados: el PRD y Nueva Alianza ofrecieron y no cumplieron, pero el PRI entregó 258 millones de pesos, el PAN y Movimiento Ciudadano 50 millones y el Verde y Encuentro Social 10 millones cada uno. Morena, el flamante partido de Andrés Manuel López Obrador, fue el único que de entrada dijo que no. ¿Por qué? Pues porque las instituciones eran corruptas y no se podía confiar en ellas, así que, en vez, a la semana del desastre, López anunció la creación de un fideicomiso llamado “Por los Demás”, para que los ciudadanos de buena voluntad donaran lo que quisieran, que al cabo él se aseguraría de que lo recabado realmente llegara, a través de Morena, a las manos necesitadas.

Lo peor no fue el burdo intento de hacer campaña lucrando con el dolor y el dinero ajeno, no: lo peor fue que de los casi 79 millones de pesos amasados, 44.4 tuvieron origen desconocido, y 64.4 fueron entregados a al menos 56 candidatos y operadores políticos de Morena para no volver a ser vistos. Por lo anterior, El INE le endosó al partido una multa de 197 millones de pesos que, luego de ganar López Obrador la presidencia, el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación prontamente revocó.

El mecanismo de ese fraude fue un plan bien orquestado y organizado, uno que hoy adquiere nuevas luces a raíz de la excepcional benevolencia que a lo largo de su sexenio el gobierno de López Obrador le brindó a los capos del narcotráfico en México: en el transcurso del año electoral, una treintena de operadores morenistas, comandados por Alejandro Esquer, secretario de finanzas del partido y quien luego sería premiado con la secretaría particular de la presidencia, fueron captados en video, formándose una y otra vez en las filas de distintas sucursales del banco Afirme, para depositarle a “Por los Demás” 50 mil pesos por turno, por cabeza. En minutos despachaban oscuros millones, que no se reportaban a Hacienda por estar fragmentados en depósitos hormiga.

La semana pasada, afines a la T4 constituyeron una organización llamada Humanidad con América Latina que, de manera milagrosa, obtuvo de Hacienda, en menos de 4 días, su autorización como donataria, y este pasado fin de semana, López Obrador, quien nunca se ha condolido de nada ni ha mostrado compasión por nadie, salió de nuevo a pedirle dinero a los mexicanos, esta vez para apoyar a Cuba, “por sus ideales de libertad”, dijo, refiriéndose a la más feroz dictadura del continente, la que por décadas ha acogotado y reprimido a sus ciudadanos y la responsable última del hambre y de la miseria en la que se encuentra ese país. Pasen los que quieran a seguir lamiendo esa coyunta, pues.


  • Roberta Garza
  • Es psicóloga, fue maestra de Literatura en el Instituto Tecnológico de Monterrey y editora en jefe del grupo Milenio (Milenio Monterrey y Milenio Semanal). Fundó la revista Replicante y ha colaborado con diversos artículos periodísticos en la revista Nexos y Milenio Diario con su columna Artículo mortis
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