Vincent Gallo: un regreso escrito en el agua

Monterrey, Nuevo León /
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La nostalgia entregó a su siguiente sacrificio: Vincent Gallo. El director de Buffalo ‘66, película de los tiempos cuando los villanos de Hollywood eran extraterrestres o rusos, salió de su cripta para ser modelo de Enfants Riches Déprimés y hablar de una última película que al parecer nunca verá la luz.

Pero no volvió solo; lo hizo con Terry Richardson, otro artista visual cancelado hace casi diez años durante los albores del movimiento #MeToo

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El ragebait es una moneda de cambio con la que cobramos desde hace años e incluso mantiene proyectos nacidos o crecidos a partir de la mecánica de perpetuar un discurso de odio. 

Las ideas creativas que vienen cargadas de subversiones y matices bohemios suelen tener impacto de nicho, pero la nueva ultra moralidad de nuestras generaciones en línea se alimenta de controversias.

En los tiempos A.C. y D.C. (antes y después del Covid), Gallo vivió una década en el silencio, con esporádicos roles como actor, director o modelo, mientras sus proyectos, rebeldes en esencia, se fueron divagando entre el humo de una época acelerada.

Sin olvidar sus comentarios a favor de la política MAGA y, antes de eso, su célebre disputa con el crítico Roger Ebert tras los cruzados ataques mediáticos por la película The Brown Bunny.

Pero como una mosca atrapada en ámbar, Gallo cobró vida con el anuncio de Golden State Killer, una película en compañía de otro actor cancelado en Hollywood: James Franco. 

Una película maldita de las que dicen que ya se filmaron, pero que por alguna razón no pueden o no quieren estrenar.

Sin embargo, en el mercado que todo lo ve no hay cancelación definitiva en Hollywood. Todos vuelven al lugar donde comenzaron, como la serpiente que se come a sí misma o el tiempo que es un círculo plano.

Mientras cavan más su propia tumba, o como dejó plasmado el fantasma de Benji Cárdenas: en caída libre hacia arriba. 

Su trabajo es de nicho, así como el odio y hastío masculino de sus personajes. Ninguna película en la que trabajó podría hacerse hoy, pero tampoco es que sea tan necesario.

A menos que sea un disco como When, aquel que tiene ese hipnotizante intro de la canción "I wrote this for the girl Paris Hilton". Y mientras suena, el ciclo vuelve a comenzar.


  • Roberto Carson
  • roberto.carson@milenio.com
  • Jefe Editorial Digital de Telediario y Milenio en Monterrey. Periodista y escritor egresado de la Universidad Autónoma de La Laguna. Becario del PECDA en 2016 en Literatura. Ha colaborado en fanzines punk, periódicos y en portales de nota diaria, crónicas y tendencias. Escribe la columna Tren Misterioso sobre las diversas dimensiones del entorno digital.
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