El feminismo se expande a distintas esferas, como la literatura, la música, el cine, la vida social y la privada. Hay mujeres que apenas lo estamos comprendiendo y otras que llevan ventaja y lo comparten en distintos formatos y espacios, no solo en el 8M.
Nombres como Sor Juana Inés de la Cruz, Simone de Beauvoir, Virginia Woolf, Rosario Castellanos, Gabriela Mistral, Carmen Boullosa, Sylvia Plath y Alfonsina Storni, abrieron el camino a escritoras como Cristina Rivera Garza (El invencible verano de Liliana), Jazmina Barrera (Linea nigra), Fernanda Melchor (Falsa liebre), Virginie Despentes (Teoría King Kong) y Chimamanda Ngozi Adichie (La flor púrpura), pero todas escriben desde un sitio lejano al antropocentrismo patriarcal.
En la música destaca Vivir Quinta con la “Canción sin miedo” que se volvió himno de las marchas feministas, Rozalén con “La puerta violeta” o Miss Bolivia con “Paren de matarnos”, quienes abrieron el camino a voces que denuncian las realidades femeninas.
Respecto a la pantalla grande, esta no sólo cambió con la incorporación de directoras como Jane Campion (Palma de Oro por El Piano), Kathryn Bigelow (Óscar a mejor dirección por The Hurt Locker) o Chloé Zhao: (Óscar por Nomadland). También se debe a la audiencias, pues con el “test de Bechdel” se evidenció la desigualdad de género (prueba que evalúa si las películas muestran al menos a dos personajes femeninos, si se mencionan sus nombres y si tienen una conversación donde el hombre no sea el tema).
En el ámbito social, movimientos como Me Too permitieron que la denuncia se escuchará y hoy se siguen sacando a la luz historias que no deben repetirse como el de La manada (2018), Gisèle Pelicot (2026) o recientemente la red de Jeffrey Epstein.
En la vida privada, hay feminismo cuando una mujer denuncia una violación sexual, exige su derecho al aborto y cuando acepta que hay una brecha orgásmica además de un techo de cristal y piso pegajoso.
Ya viene el 8M y en Puebla muchos colectivos no marcharán, algunos señalan que con la participación de personajes políticos esta marcha pierde su sentido. Nosotras no olvidemos que el feminismo es para compartir y se vive todos los días.