"El Bronco" y su estado "narco"

Monterrey /

Nuevo León arde y no por el calor.

¿Te das cuenta? A dos años de las elecciones para gobernador, las señales delincuenciales son inequívocas. Y aclaro, los predecesores de Jaime Rodríguez Calderón también traían un desmadre, pero ahora nos toca analizar a quienes tienen el poder en sus manos y cuya responsabilidad sobre la ola de inseguridad es absoluta.

Lo que debe importarnos es que los asesinatos siguen superando los récords más negros de los últimos años. Y en esta coyuntura, varios cárteles se han asentado en municipios específicos para afianzar operaciones ilegales que en años anteriores se habían fragmentado por el accionar castrense.

Sin las fuerzas armadas acorralando criminales, la degradación de Fuerza Civil a peores estándares que la otrora Policía estatal ha permitido que los delincuentes infiltren todos los niveles de seguridad para tejer una red que apunta al próximo cambio de gobierno.

Me refiero a que en Nuevo León, los capos de la droga no son magos. Viven, duermen y realizan sus operaciones donde los dejan hacerlo. Y esto se logra con acuerdos con las autoridades que en algún momento caducarán y ahí empezarán los problemas que luego (tú) ves en las noticias.

Apuntando hacia el 2021, el esquema que te menciono se modificará porque el gobierno federal tiene sus propias alianzas y formas de pacificar el estado; una palabra muy hipócrita porque lo que estamos viendo ahora y pasará en los próximos 24 meses es el reacomodo para saber qué cárteles dominarán la Sultana.

Y esto implicará muchísimos muertos y quizá un escenario similar al 2008, donde los sicarios dejarán el perfil bajo de lado y volveremos a sufrir terribles episodios en lugares masivos para que el mensaje sea contundente. ¡ojo! El problema no es con nosotros. Pero otra vez estamos en el medio de una guerra que nos toca padecer y llorar. 


Twitter: @santiago4kd


  • Santiago Fourcade
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