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París y la dictadura del algoritmo: cuando la perfección ya no es un privilegio
Este es el gran servicio de la tecnología; al radicalizar la "perfección" tanto en la ropa como en la piel hasta convertirla en un producto digital evidente, nos releva de la carga de intentar cumplirla. -
Toy Story 5: El cinismo de la nostalgia
Resulta cínico que Pixar utilice la tecnología más avanzada para sermonear al público sobre los peligros de lo digital, mientras los medios tradicionales celebran el mensaje -
Oliver Tree o el funeral del meme
El hábito no hace al monje, dicen por ahí. Pero en el reino del algoritmo, el disfraz es la única máscara que el sistema acepta como rostro auténtico. -
El efecto FOMO en el cine: ¿Por qué triunfan los directores youtubers y fracasa Disney?
Mientras Disney inyectaba millones en espectaculares y en propaganda que el público decidió ignorar, YouTube llenó las salas. El verdadero arte de estos nuevos realizadores radica en su capacidad para crear una experiencia social indispensable -
Lágrimas de cocodrilo y vidas en negro: El luto hipócrita por Marjane Satrapi
El mejor homenaje para la creadora de Persépolis no es el llanto de historias en Instagram, sino la exigencia a los gobiernos de que el derecho a la vida de las mujeres deje de ser una moneda de cambio en la diplomacia internacional. -
El Papa, Babel, Leviatán y el código sesgado de la IA
La verdadera Babel bíblica no reside en la multiplicidad de lenguas, sino en la soberbia de unos pocos directivos que creen que pueden legislar la moral mediante términos de algoritmo -
Israel y la exportación del "método Bukele": ¿Orden o degradación política?
Si la gestión pública se reduce a la degradación del contrario y lo convierte en objetivo a destruir, se desmantela el contrato social que permite la convivencia en la diferencia. -
La Odisea: cuando la inclusión se vuelve el campo de batalla
La Odisea de Christopher Nolan quedó opacada por polémicas sobre inclusión y representación. -
La diplomacia del k-pop y el balcón de la realpolitik
La presidenta de México, al estilo de Macron, ha decidido que en la geopolítica del k-pop, nuestro país no será un simple espectador, sino el escenario principal.